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Lunes, 10 Marzo 2014 11:08

Tres escenas de farsa teatral

Written by Xavier Araiza

 tresescenas

- Greta Garbo en la política mexicana

- Periodista en el diván del doctor Freud

- Diálogo entre Hugo y el Rey

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GRETA GARBO EN LA POLÍTICA MEXICANA

(En su casa. Frente al espejo de la sala se ajusta la peluca)

LA ESPOSA: ¡Quítate eso o no sales de la casa! ... ¡Ridículo! ¡Immoral!

GRETA: ...No te alteres, mujer: les dije en el partido que saldría como Greta Garbo... Cumplo mi palabra...

LA ESPOSA: (Muy alterada) ¿¡Estas loco o qué!? ¿No te das cuenta que eres el presidente del Partido de la Decencia? ¿Ya se te olvidó que eres un dirigente político nacional? ¿Dónde te metiste en Tijuana que ahora andas tan raro? ¡Esto es increíble, insoportable! ¡Es el colmo! No sé con qué cara voy a ver a mis amistades. ¿Ya pensaste en la reacción de nuestros hijos? ¿Cómo vamos a continuar la campaña contra la depravación sexual, el matrimonio de homosexuales y lesbianas y el aborto? ¿¡Pensaste en eso antes de enloquecer!? ¡Los rumores que se van a desatar cuando salgas en las noticias! ¡No tolero esto! ¡Es insoportable! (Su furia va en aumento, se traba, no puede hablar). ¿Qué sucedió entre nosotros, viejo? Es...es...to...es...humillan...te...¡Una maldi...ción! (Cae anonadada en el sillón y observa la escena. Entra la sirvienta)

SOLANGE:  ¡¡Ay...Dios mío!! ¿Qué le pasó al señor, por qué se viste de mujer?

GRETA: No es cualquier mujer, Solange: Es Greta Garbo. ¿Has visto sus películas?

SOLANGE: ¡Dios no lo quiera! Mi hermana y yo no vemos porquigrafía...

GRETA: Pornografía, Solange...

SOLANGE: En mi pueblo a los hombres que se ponen ropa de mujer les dicen jotos, maricones... tranvistas...transistas...televistas ¡Ya no me acuerdo!

GRETA:... Travestis, querrás decir, Solange. Solamente me disfrazo, interpreto un papel. Soy actor improvisado, artista de un solo personaje. Hago teatro. La política que hacemos hoy en México, Solange, se parece al teatro. Y como cualquiera puede ser político con poder, pues cualquiera puede ser actor famoso. Eso sí: Hay que saber simular. Saber convertir la ficción en realidad, la mentira en verdad... a través de los medios domesticados. Los actores deben aprender de nosotros. Así es el mundo mediático. El escenario político donde me muevo representa temas propios de la sociedad del espectáculo. ¿Entendiste, Solange? (Termina de ajustarse la peluca).

SOLANGE: ¡No...Sí, señora, ya entendí! (En voz baja a su hermana que observa la escena reprimiendo la risa) ¿Ves lo que hace el señor, Clara? Mira bien cómo se mueve y lo que dice para repetirlo en nuestras imitaciones secretas... ¡¡¡ya son dos señoras!!!

GRETA: (Se delinea la  ceja y polvea la nariz) ¿Qué imitan, Solange? ¿Les gusta la actuación? ¿Acaso hacen escenas secretas en mi casa cuando no estamos la señora yo? ¿Participan en el teatro municipal de aficionados en su día libre?

CLARA (Apresurada) ¡No señor! Mi hermana y yo platicamos de lo que vemos en las telenovelas y nos imaginamos que somos actrices...

GRETA: ¡Ah, muy bien, muchachas! Es bueno que se ilustren un poco, que se distraigan. Las faenas de casa deben ser pesadas y aburridas... ¿Y cuáles telenovelas ven?

SOLANGE Y CLARA: ¡¡¡Las de Televisa, señor!!! ¡¡¡En esa que sale usted mucho en las noticias de Joaquín y Adela!!!

LA ESPOSA: (Vuelve a intervenir muy alterada y confundida) ¡¡¡Horrible, te ves horrible, y ridículo!!!... ¡Te van a tomar fotos, vas a salir en la televisión! ¡Por lo menos rasúrate la barba! ¿En qué película se ve a Greta Garbo con barba? ¡Estas enloquecido, desquiciado! ¡Habrase visto! ¿¡No te das cuenta lo que significa que un pariente directo del apóstol de la democracia mexicana, prócer de la revolución, se vista de mujer!?

GRETA: De eso se trata, esposa mía: Que todo mundo sepa que soy hombre de principios y cumplo mi palabra. ¡Me retiro de la dirección del partido como Greta Garbo!. Bueno, me voy a la asamblea del partido. Hay elecciones, muchos problemas. Tenemos que torear lo de Fox, Martita y sus hijos Bribiesca. Ya salió el peine. (Sale caracterizando el personaje de "La mujer de dos caras", última película de Greta Garbo en la que la Diva se despidió para siempre del cine).

SOLANGE: ¡Señor, olvidó la bolsa! ¡Tenga cuidado, se le van doblando los tacones, se puede lastimar el pie! ¡Arréglese bien la peluca, la lleva chueca!.

(Continúa)

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PERIODISTA EN EL DIVAN DEL DOCTOR FREUD

Entre los efectos del alcohol y el insomnio, el paciente sueña que visita el consultorio de Sigmund Freud. Se ve tendido en el diván, boca arriba, mirando fijamente sombras extrañas, terribles, que se dibujan en el techo.

DOCTOR FREUD: Dígame. Lo escucho...

PACIENTE: Estoy confundido, doctor. Tengo miedo de padecer eso que llaman esquizofrenia... (silencio prolongado)

DOCTOR FREUD: Siga. No dispongo de mucho tiempo. Tengo un ensayo. A ese loco Profeta Desalmado se le ha ocurrido invitarme como personaje en una pieza teatral. No está mal. Me gusta el escenario. Lo que no me gustan es la historia, esos tipos y esa tipa que me acompañan en la trama.

PACIENTE: ¿Hace teatro, doctor? Yo siempre quise actuar, lo intente en la secundaria, era muy apocado, me dabar miedo el público. Pensaba que se reían de mi aunque estuviera actuando una tragedia, del nerviosismo olvidaba los parlamentos.

DOCTOR FREUD: Pánico escénico...

PACIENTE: ¿Puedo saber quiénes son esos personajes que le acompañan en la pieza teatral que ensaya? Usted sabe, manía de periodista. Un adelanto para un reportaje en mi revista. ¡El gran Freud actuando en una puesta en escena teatral del Profeta Desarmado!

DOCTOR FREUD: Profeta Desalmado...

PACIENTE: ¿Desalmado? ¿Sin alma?...

DOCTOR FREUD: Sin alma. Y No me interesa salir en su revista. Ya bastante fama tengo y no soporto a los reporteros sensacionalistas y los parazzi que irrumpen como moscas en la vida privada. Son una plaga peligrosa para el equilibrio mental. Pero le diré algo: El tal Profeta Desalmado me puso con puros psicópatas y una histérica. Ningún personaje normal: Carlos Marx, ese agitador. El insoportable Federico Nietzsche, el libertino y pornografo Marqués de Sade, el estrabico Juan Pablo Sartre y su novia la neurótica Simona de Beauvoir. Hasta a Zarathustra el que se cree superhombre y a Jesús el martirizado en la cruz quería meterlos a escena. Yo me opuse y en eso me apoyaron todos. Ya era un exceso dramatúrgico... Pero decía usted que tiene miedo de convertirse en esquizofrénico... ¿Miedo a qué?

PACIENTE: Me contradigo, doctor.

DOCTOR FREUD: Todo el mundo se contradice. Vivimos en la contradicción. Tenía razón el filósofo Hegel con su dialéctica esa. El insoportable agitador que quiere transformar el mundo dice en su libraco Das Kapital y otros escritos que las contradicciones son históricas, de clases, económicas, sociales y políticas. Yo digo que se trata del conflicto entre la realidad y el deseo. Entre la pulsion erótica y la pulsion tanatica.¿Usted qué piensa?

PACIENTE: No pienso, doctor. Tengo dificultades para pensar. Me contradigo social, política, psicológica y existencialmente... Tengo mido de convertirme en un inquisidor, en un nuevo miembro del Santo Oficio... lo que no entiendo es por que tengo miedo si soy hombre de izquierda y muy liberal, moderno, contracultural... debo confesarle... (Silencio).

DOCTOR FREUD: No me confiese nada: no soy el Papa, padre de la grey católica. Este no es un confesionario de iglesia: está usted en el diván de mi consultorio. Soy el padre del psicoanálisis... En todo caso busque a mi discípulo Lacan. Ese hizo una pequeño monasterio internacional con mi teoría. ¿Frecuenta el mundo virtual? ¿Tiene facebook?

PACIENTE: Sí. Navego mucho en internet. Soy fanático de la computadora.

DOCTOR FREUD: Pues confiesese ahí. Es más economico y lo pueden escuchar muchos psicoanalistas y sacerdotes aficionados. Hasta la bendición le puden dar con muchos likes.

PACIENTE: Facebook es mi diván cotidiano, pero no puedo consultar al señor Lacan. Tengo entendido que ya no vive. Murió en París sin aguacero.

DOCTOR FREUD: ¿Aguacero?... ¿Hace usted un chiste a mi costa? Lea mi libro "El chiste y su relación con el inconsciente"

PACIENTE: Disculpe, padre... ¡Perdón! ... doctor Freud. No me confundo ¡Usted es el célebre doctor Freud! Sólo queria decir que Lacan ya no existe y me acordé de un poema que habla de morir en París con aguacero.

DOCTOR FREUD: Yo también... sin aguacero...

PACIENTE: ¿Usted también?

DOCTOR FREUD: Morí en 1939... cáncer en la mandíbula.

PACIENTE: ¿Entonces que hago yo aquí en su diván?

DOCTOR FREUD: No sé. Tal vez ya esté en el infierno (ríe en sordina). Pero ya dígame qué le pasa. Tengo que ir a ensayo (en ese momento entra llamada al celular de Freud)...  "Si. ¿Llegó ya ese Marx? Se cree diva. Y si Federico no sale de la depresión y deja de llorar y cargar esa cabeza de caballo absurda y de cartón, renuncio al papel... Tampoco me gusta que el señor Sade ande coqueteándome y manoseando a la señora Simona, provocando el pleito con Juan Pablo. Ella es una verdadera dama... Que el insoportable Marqués deje su erotomanía para después del ensayo. Al teatro se le respeta. Ah, y si merodean por el ensayo esos Zarathustra y Jesús en ese mismo momento renuncio. Se buscan otro personaje...No estoy nervioso, estimado Profeta Desalmado... Tú sabes que soy impaciente...No me gusta esperar... atiendo una consulta... un paciente mexicano que se dice periodista... Llego en 10 minutos"... (Al paciente) ¿Decía usted?

PACIENTE: Está usted alterado, Doctor.

DOCTOR FREUD: Es normal: así me pongo cuando inicio una obra de teatro.

PACIENTE: Doctor Freud... Ya no le quito más tiempo. Sin más rodeos le informo que tal vez me estoy enamorado politicamente de Quique. Mi sospecha de amor deja de ser ilusión y se vuelve realidad al ver su foto en la Revista Time salvando a México. Soy hombre de extremos: de amores intensos y odios profundos.

DOCTOR FREUD: Si no mal recuerdo es una revista gringa ¿Sabe usted que cuando fui por vez primera a Gringolandia les dije que con mi psicoanálisis les llevaba la peste? Lo hice para burlarme de esos pragmaticos de la razón utilitaria y el destino manifiesto. Es sintomatico que en sus moneda digan que en dios confían. 

PACIENTE: (De un portafolio saca la revista) ¡Mire ésta es la revista! ¡El de la portada es el presidente Quique! Es del PRI, de derecha, y yo siempre he sido de izquierda. Pero no es todo: odio a su adversario político principal. Uno que se llama Peje, que apoyan las izquierdas y hasta liberales. Le han hecho dos fraudes electorales. Lo acepto en privado, pero lo niego en público. Ya no sé cual es mi lado derecho y cuál el izquierdo... ¿Qué me sucede, doctor? 

FREUD: No se apresure. Siga contando. No procedo en el análisis con método fast track. No hago curas express. Para eso vaya con algún chamán o bruja. No soy mago, adivinador. Léase un panfleto de autoayuda. Jamás le diré qué le sucede en una consulta de 15 minutos. El análisis del inconsciente no se resuelve con formulas, con recetas. Eso es psicología barata.

PACIENTE: ¿Le ofendí, doctor Freud?

FREUD: No. Le explico en pocas palabras mi método. Contnúe.

PACIENTE.- Lo que más me preocupa y atemoriza doctor, es llegar a la idolatría ideológica mezclada con pasión política derechista. Volverme travesti ideológico público no me da miedo. Soy periodista. Incluso puedo soportar terminar mi vida intelectual en brazos de la derecha. Pero, salir del closet me da pánico, doctor.

DOCTOR FREUD:- Puede ser que en su conflicto inconsciente al que ama politicamente y apoya en verdad es al tal Peje, pero no se atreve a decirlo en público. Para negarlo y auto engañarse cree usted que ama al tal Quique. Esos desplazamientos suceden. A propósito: ¿Puedo saber quienes son Peje y Quique? ¿Amigos suyos, vecinos, parientes, compañeros de trabajo? Habla de ellos como si se picaran el ombligo y compartieran las cervezas y el futbol los fines de semana. Véase en el espejo y pregúntese: ¿a quién le daré mi apoyo y amistad? Y decida. Su problema no es grave. Sucede mucho en estos tiempos de patologías nuevas, como el travestismo ideológico y político que usted mismo señala. Está de moda la contradicción entre lo que se dice y se hace. Leí por ahí que es el fashionismo llamado posmoderno y neoliberal. Predican la paz y declaran la guerra. Se llenan la boca con la palabra libertad mientras vigilan y son vigilados hasta en la alcoba, la cocina y la bañera. Hablan de democracia mientras hacen fraude electoral y están sometidos a los espots de eso que llaman televisión. Eso no sucedía en mis tiempos en Viena. Ademas, estamos en la era de la diversidad sexual. Disculpe que le explique esto. Se debe a que nunca he tratado a un paciente mexicano. Todo un caso su país. Como el caso Dora, el caso Schreber, el caso Hombre de los Lobos... Demasiada patología en los discursos y los actos. Usted mismo es víctima de esa sociedad enloquecida.

EL PACIENTE:- Gracias, doctor. Me reconforta saber que México es un país enloquecido. Seguiré su receta. Me plantare frente al espejo y haré la pregunta: ¿con quién me voy? ¿Con el de la Q o el de la P?.

DOCTOR FREUD: Una pregunta difícil, digamos escabrosa... ¿Cómo se asume usted?

PACIENTE.- ¿Como dice?... No...no entiendo la pregunta.

DOCTOR FEUD:- Si. ¿Se asume usted como hombre, mujer, gay, lesbiana, travesti, transexual, santo canonizado, ángel del cielo...

EL PACIENTE.- ¡Va usted muy lejos doctor! 

DOCTOR:- Claro. Ese es mi método analítico. Hay que ir lejos en la biografía. Ir al fondo del inconsciente. Los amores cruzados surgen de las patologías enraizadas en la infancia.


En ese instante la escena en el consultorio se oscurece, el paciente despierta angustiado. Se incorpora en la cama. Se levanta, bebe agua. Se observa detenidamente en el espejo, escruta su cara:

EL PACIENTE: ¿Fue un sueño? ¿Es la realidad? ¿El inconsciente?


(Continúa).

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DIALOGO ENTRE HUGO Y EL REY

Diálogo imaginario entre Hugo Chávez y el Rey Juan Carlos protagonizado en la cumbre de presidentes hispanoamericanos celebrada en Chile:

REY: ¿Por qué no te callas, HUGO?

HUGO: ¿Qué te pasa Rey? ¿Estás enfadado?...

REY: Estás chingue y chingue, nomás atacando a mi compatriota Aznar...

HUGO: Digo la verdad y no temo: Aznar es un neofranquista, un fascista que participó apoyando a la oligarquía de mi país en el intento de Golpe de Estado en mi contra, en el 2002. Un asno, que en México le llaman burro, se comportaría con más inteligencia y decencia que Aznar...

REY:... ¡Coño! ¿Por qué no te callas de una puta vez?... Se me están hinchando las pelotas...

HUGO:... No Rey, tú no me callas: ¿piensas acaso que soy tu vasallo? ¡Soy el Presidente de Venezuela elegido democráticamente, líder de la revolucion bolivariana! A mi no me calla nadie. Ni Dios Padre es capaz de callarme!...

REY:...¡Hostia! ¡Te vas a callar, o no te vas a callar! ...

HUGO:...Ni mi madre me callaba cuando era yo un niño pequeño. No Rey: vete a callar a tus súbditos...

REY...¡Eres un gilipollas, Chavéz, un provocador, un aguafiestas!

HUGO: Mira, Rey: es mejor ser hostia, jodedor, provocador, aguafistas y hasta gilipollas, que ser un agachón, un genuflexo, un lamebotas o un nalgapronta... ¿Por qué te molesta tanto que diga que Aznar es un fascista? Y además fascista subordinado al Imperio ¿no lo viste llevando las maletas de mister Bush en su viaje de invasión a Irak?

REY: ¡Estos aborígenes nunca se civilizaron, no tienen cultura, categoría y educación, no respetan las jerarquías!

HUGO: Cálmate, Rey, cálmate; toma un prozac de los que usa el cachorro del imperio, el expresidente mexicano de Foxilandia... o un tecito de tila, es buena para calmar los nervios. Un buen trago de tequila con sal y limón te bajará el enojo. Yo lo tomo cuando me altero. Además estás dando muy mal espectáculo perdiendo la compostura. Acuérdate que el que se enoja, pierde. ¿Qué van a decir tus fans, tus súbditos? Se van a decepcionar y dirán "Miren el Rey no tiene sangre azul, tiene sangre caliente como cualquier plebeyo, como cualquier hijo de vecino. Va desnudo y trae un pleito de cantina con Chávez". Eso no está bien, Rey. Házlo por ti, por tu país y por el prestigio de las monarquías que quedan por ahí. Hasta la reina de Inglaterra te lo agradecerá...

REY:...¡No aguanto más a este hombre, no soporto su vulgaridad!...¡Señoras y señores, me retiro de esta cumbre! ¡Vámonos Zapatero!...

HUGO: No desesperes, Rey. Zapatero quiere participar en los debates. Si insisten en retirarse, pues, como dijo el clásico mexicano: comen y se van... Y nadie los corre: ustedes se van. ¡Y saludos de mi parte a la real academia y al Real Madrid!

(Fin del diálogo)

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)