header
Martes, 22 Mayo 2012 10:39

Cómo ganar las elecciones

Written by Amaro Reyes

La lucha por el poder y el arte de convencer a propios y extraños de apoyar los esfuerzos de alguien por alcanzar altas posiciones de autoridad no son fenómenos nuevos en la historia. Hay algo definitivamente intoxicante en obtener un estatus social y político que permita tener influencia y control sobre los demás, sin tomar en cuenta los beneficios materiales que esto conlleva. El simple hecho de tener capacidad de mando resulta en la satisfacción de un placer primitivo que quizá resida en las profundidades de nuestro funcionamiento psicológico tal como es determinado y regido por la sociedad en la que vivimos. No es por lo tanto raro o peculiar que hayan existido mentes brillantes que han dedicado algo de su talento a descubrir y saber qué es lo que se tiene que hacer para llegar a las más elevadas esferas del poder.

No se si existen manuales o tratados contemporáneos del arte electorero, el conjunto de técnicas, tácticas y estrategias que hacen más probable que un candidato triunfe en una contienda política, pero la pequeña y elegante edición bilingüe, en latín e inglés, de una obra sobre el tema es ciertamente un buen ejemplo clásico. Princeton University Press, la rama editorial de la prestigiosa universidad americana del mismo nombre, nos sorprende y deleita a los lectores con la publicación de la carta de Quinto Tulio Ciceron a su hermano, el famoso y gran Ciceron, sobre como ganar una elección (How To Win An Election) (1). Marco Tulio Ciceron (106 a.c.-43 a.c.) fue un destacado orador, filósofo, abogado, traductor, linguista y político Romano. Se le considera como uno de los mejores prosistas romanos y su redescubrimiento por Petrarca en el siglo XIV probablemente desencadenó el Renacimiento. Fue medio de transmisión de la filosofia griega a Roma y elaboró un vocabulario filosófico en latín. Sus escritos son algunas de las principales fuentes para el estudio de la historia Romana, sobre todo la última parte de la República(2). A pesar de todos sus logros personales para Ciceron su carrera política había sido su triunfo máximo. En el año 64 a.c. decide lanzarse como candidato para ser uno de los dos consules que controlaban de manera simultánea el gobierno, la administración pública y el ejercito romanos. Ciceron ya había sido pretor y cuestor, dos posiciones políticas menores a la de cónsul, y el no provenir de una de las familias nobles lo hacía un candidato menos fuerte que sus rivales Antonio Hybriday Catilina. Su hermano menor, Quinto Tulio Ciceron, le envía entonces una carta con sus consejos y recomendaciones para asegurar la victoria.

El sistema electoral en la República romana era distinto del de las sociedades democráticas contemporáneas. No existía el voto individual sino más bien grupal. Aunque los miembros de cada grupo militar, tribal o económico participaban en las elecciones era más bien el voto grupal el que contaba y los estratos sociales pudientes tenían más peso que el resto de la población al momento de elegir. Muchas veces el resultado de las eleciones se determinaba practicamente por el voto de los ricos aun antes de que el resto de la gente pudieran participar. La votación se llevaba a cabo en la ciudad de Roma y los que vivían en la misma tenían más tiempo y oportunidad de votar que los que vivían en los alrededores.

Los consejos de Quinto Tulio a su hermano son bastante pragmáticos y están exentos de cualquier principio moral o ideológico. Asegúrate del respaldo de tu familia y amigos, rodéate de gente talentosa y adecuada, recuérdale tu candidatura a los que les has hecho favores y elabora una amplia base de apoyo, son sólo algunos de ellos. Prométele todo a todos, halaga de manera desvergonzada a los electores, conoce y explota las debilidades de tus rivales, ofrécele esperanza a la gente, la habilidad para comunicarse es muy importante y no te salgas de Roma durante la campaña, son algunos otros.

Quinto Tulio le recuerda a su hermano la importancia de las habilidades oratorias en la contienda electoral y le hace ver que el hecho de ser un buen abogado que ha defendido muchos casos le da una ventaja en ese sentido. Le enfatiza tener en cuenta los grupos de intereses especiales que lo han apoyado y que debe preocuparse por fomentar relaciones con nobles y hombres de privilegio, sobre todo con los que ya han sido consules. Debe convencer a estas poderosas personas que siempre ha sido un tradicionalista y nunca un populista. Le hace ver que el tiene más cualidades positivas que sus rivales, enfatiza los defectos, problemas y dificultades que estos tienen, y menciona que es mas valiente, elocuente y libre de escandalos que muchos otros.

Quinto Tulio le advierte a Marco de todos los que lo desprecian y están celosos de él, como los que siendo hijos de antiguos consules nunca han alcanzado esa posición y los que habiendo sido pretores no han llegado a ser consules. Es debido a estos enemigos que debe cuidarse de no cometer ningun error durante la campaña. También le aclara que hay tres cosas que le garantizaran los votos: hacer favores, ofrecer esperanza y las relaciones personales. Le recomienda trabajar de manera ardua para ganarse el apoyo de personas diversas, haciendo énfasis en hombres de negocio, de influencia y de reputación, antiguos magistrados y gente que ejerza el poder en distintos barrios o poblados, quienes por lo general son de buena posición económica. Si no te deben ningun favor, menciona Quinto Tulio, entonces diles lo útil que tú puedes ser para ellos y lo mucho que recordarás lo que ellos hagan por ti. Durante la campaña electoral Marco conocerá mucha gente con la cual normalmente no tendría ninguna relación, Quinto le recomienda convencerlos de lo importante que todos ellos son para él y le menciona que no votarían en su favor si no creen que ganarían algo con su victoria.

La carta prosigue: es indispensable rodearse de gente joven que participe activamente buscando votos y diseminando información, esto te hará ver bien ante los ojos del público, sobre todo si tienes el apoyo de los líderes de esos jóvenes. Es necesario que siempre haya una multitud acompañándote cada vez que te presentes y adonde acudas, los posibles votantes estarán muy impresionados con todo esto. La política está repleta de engaños y traiciones le dice sabiamente Quinto Tulio.

Una vez que que te quede bien claro quienes son tus amigos debes considerar seriamente quienes son tus enemigos. Estos son de tres tipos: los que has dañado o afectado negativamente, los que no te quieren sin tener razón alguna, y los que apoyan a tus opositores. Quinto Tulio le recomienda utilizar las mismas tácticas con sus enemigos que con sus amigos: ser gentil y benévolo con ellos, demostrar interés y hacer favores. Es crucial desarrollar amistades políticas e impresionar favorablemente a todos a través de ser amable, hacerse accesible, promoverse a si mismo y nunca darse por vencido. La habilidad de poder halagar a los demás podrá ser algo despreciable en la vida cotidiana pero es necesaria cuando se busca un puesto de elección popular. Un candidato debe ser como un camaleón: darle a cada quien por su lado y cambiar la manera de hablar y de expresarse según las circunstancias.

Lo que hagas lo debes hacer con entusiamo y siempre dile que sí a todo lo que te pida la gente, solamente responde con un no si te piden hacer algo imposible. La gente prefiere un mentira amable a un rechazo directo y los motivan más las apariencias que la realidad. La generosidad es una buena cualidad en un candidato, al público le gusta saber que eres bueno con tus amigos. Prométele todo a todos.

No te olvides de la publicidad, debes utilizar todos tus recursos para darte a conocer. El apoyo de los hombres de negocios y de los que tienen los contratos públicos es clave. Haz que la gente crea que estás bien conectado y que tienes amigos poderosos e importantes. Asegúrate de obtener el respaldo de los nobles además del de las masas, presenta espectaculos atractivos y llenos de color para ganarte a estas últimas.

Ya casi al finalizar su misiva Quinto Tulio le dice a su hermano que lo más importante de la campaña es ofrecer esperanza y buena voluntad, no hacer promesas especificas sino generales y vagas, dejarle claro al senado romano y a los ricos que su poder y privilegios estarán protegidos y que se busca la paz y la estabilidad, y decirle a la gente comun que él siempre ha estado de su lado.

Este esbozo a muy grandes rasgos no hace justicia al detalle y riqueza de la carta de Quinto Tulio. Es un buen ejemplo del arte epistolar, el cual esta en proceso de extinción en estos tiempos del correo electrónico. Marco Tulio Ciceron ganó las elecciones, llego a ser consul y su hermano Quinto Tulio logró posteriormente ser pretor. Ambos fueron asesinados por sus enemigos políticos en el año 43 a.c.

Hoy en día los procesos electorales en las democracias modernas dependen más de la propaganda en los medios masivos de comunicación y de los medios electrónicos como twitter, facebook y el internet, y mucho menos en el contacto personal entre los candidatos y los votantes como lo era en los tiempos de Ciceron. Como bien escribe Javier Sicilia el mensaje electoral se convierte hoy en dia en un anuncio publicitario y comercial vacío de contenido y lo político, o sea la busqueda del beneficio y bienestar de la mayoria, se transforma en la política, la profesionalización de la búsqueda del interés personal y del de unos pocos privilegiados (3). Sin embargo los principios y técnicas descritos en la carta de Quinto Tulio siguen vigentes y aun se utilizan en las contiendas por el poder político en el siglo XXI.

Es probable que los candidatos presidenciales en México (mayo del 2012) ya hayan leido esta interesante obra, exceptuando a uno de ellos quien al parecer no acostumbra leer libros, pero lo que si es absolutamente seguro y cierto es que ya han estado poniendo en práctica las tácticas descritas en la carta de Quinto Tulio: deshonestidad, hipocresía, manipulación, amistades compradas, promesas falsas y otras. Esos son los valores que la democracia burguesa continúa promoviendo, esas son las practicas comunes en el ejercicio de la politica, eso es parte de la podredumbre moral del capitalismo en fase de descomposición avanzada.

Mientras millones de personas en México se dejan hipnotizar y maravillar por un circo mediático que a final de cuentas resultará en que un miembro de la clase en el poder, no importa de que partido, asuma la presidencia del paás, los movimientos ciudadanos autónomos continúan existiendo. El zapatismo en Chiapas y las asociaciones de familiares de desaparecidos y víctimas de la violencia son sólo dos entre muchos posibles ejemplos. Javier Sicilia y los que lo acompañan han sido suficientemente astutos y honestos para mantener el movimiento que han iniciado ajeno a cualquier política partidista y electorera. Los ciudadanos organizados independiente y autonomamente, sin relacion con partidos o instancias oficiales de ningun tipo, tienen que rescatar lo político de manos de la política corrupta. Sólo el libre ejercicio de la voluntad de la gente organizada de manera espontánea, buscando la autogestión y los intereses de la mayoría y no los de unos cuantos, podria quizá llevar a una salida a la encrucijada que vive México. Presenciar el espectáculo de la farsa y chapucería llamada elecciones, producto de las relaciones públicas y la mercadotecia más que de la auténtica expresión popular, esta llevando hacia una "falsa conciencia" así como a una defectuosa percepción de la realidad social con posibles consecuencias nefastas para el futuro de la nación. El pueblo mexicano tiene que buscar la autoorganización independiente del Estado para poder desarrollar estructuras institucionales que no sólo luchen por reclamos y demandas mayoritarias sino que eventualmente lleguen a reemplazar a las oficiales y así puedan ofrecer una verdadera alternativa liberadora, democrática y progresista a la corrupción y degradación que es hoy la norma y el estándar. Todos los mexicanos tenemos que comprometernos a lograrlo si es que queremos que nuestros hijos y demás generaciones venideras vivan en un México con paz, justicia y dignidad..

(1) Quintus Tullius Cicero. How To Win An Election. An Ancient Guide for Modern Politicians. 2012. Traducido y con una introduccion de Philip Freeman. Princeton University Press. Princeton, New Jersey.

(2) en.wikipedia.org/wiki/Cicero

(3) Javier Sicilia. Estamos Hasta la Madre. 2011. Editorial Planeta Mexicana. Temas de Hoy. Mexico, D.F.

P.D. Javier Sicilia es mi hermano y su hijo Juanelo tambien es mi hijo.