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Domingo, 01 Enero 2012 00:00

México Elecciones 2012 ¿Qué Hacer?

Written by Xavier Araiza

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El debate de ideas y la crítica al estado en que se encuentra el país en el actual proceso electoral, caliente y explosivo, no han sido privilegiados (salvo contadas excepciones) por los intelectuales, los medios informativos, los partidos políticos y los ciudadanos. Reina en México una mezcla de temor por la violencia desatada que se vive en el presente y la incertidumbre por lo que viene a corto y mediano plazos.

En este contexto, sin duda histórico, se definen franjas electorales a favor de los candidatos/as, emerge una caótica confusión de ciudadanos formadas ideológica y políticamente por varias décadas de espectáculo mediático y marketing político, que privilegian el culto a la personalidad, minimizan los proyectos de nación y los programas de gobierno en disputa entre los candidatos a la presidencia de la República. A esto se agrega el pragmatismo y la vendimia de siglas y oferta de candidaturas al mejor postor, en que han incurrido, en la era de la religión del mercado libre, todos los partidos políticos, desdibujando así sus diferencias históricas, sus principios ideológicos, sus programas de gobierno.

La estrategia geopolítica del Imperio vecino al otro lado del río Bravo, los poderes fácticos del gran capital nacional y las instituciones de gobierno bajo su influencia, apuestan por la continuidad de la política autoritaria y su economía depredadora mediante el recambio del PAN que ha gobernado en dos sexenios llevando a México al desastre.

Así, lanzan al ruedo electoral a Enrique Peña Nieto, el joven e improvisado político (que responde pavlovianamente a todos los viejos timbres viciosos y corruptos de su partido) creado por los espots, la propaganda desmesurada y la manipulación de encuestas patrocinadas por las televisoras.

Ante su debacle política, moral y de credibilidad democrática, el panismo en el gobierno federal  pretende resucitar con la figura de Josefina Vázquez Mota, candidata autora del libro de superación personal ¡Dios Mío, Házme Viuda!, que predica la misma vulgata económica-política-cultural que viene oyéndose, hasta la náusea, desde los tiempos de Carlos Salinas de Gortari.

Del ilustre desconocido Gabriel Quadri, el reciente candidato "ciudadano, ecologista y sin partido" que ha puesto en circulación el PANAL, no hay mucho que decir: es la muestra contundente de la corrupción extrema de la mayoría de los políticos que han gobernado México durante 84 años, uno de cuyos personajes emblemáticos es la profesora Elba Esther Gordillo, dueña y señora en la compra-venta de voluntades políticas que negocia en las oficinas del mejor cliente de la temporada. Para posicionar a sus aliados en puestos públicos y moverse en los corredores de Palacio Nacional y los Pinos con la mayor impunidad, la profesora tiene su tienda de votos en el sindicato nacional de maestros y la Secretaría de Educación Pública.

En otro espacio discursivo y político articulado por diversas corrientes de izquierdas, ciudadanos progresistas ¡Hasta la Madre! con la violencia y la corrupción que han sembrado los gobiernos del PRI-PAN, se encuentra el candidato Andrés Manuel López Obrador. La derecha partidaria, cultural, mediática, que intentó eliminarlo a la mala en aquel fársico desafuero de 2005 (paradójicamente, lo catapultó a la candidatura a la presidencia en el 2006), es la misma que le escamoteó el triunfo electoral mediante el ya histórico eslogan mentiroso "AMLO: peligro para México", y con el 0.56 % de diferencia en los votos que para la mitad del electorado significó un fraude electoral. Ya con el decretado y pírrico "triunfo" de Felipe Calderón, la derecha fraudulenta impidió el recurso legal y ético  del recuento voto por voto, casilla por casilla.

Hoy, el horno no está para bollos.

A la tensión producida por la radicalización electoral de los tres candidatos y la candidata a la presidencia se suma la confusión entre ciudadanos que se autodeclaran independientes, apartidistas y hasta "apolíticos", que en el hartazgo de la crisis y la corrupción llaman a no votar o anular el voto en la casilla como protesta contra la partidocracia. No queda claro qué proponen más allá de la negación.

Entre estos ciudadanos conocidos ya como anulistas del voto los hay apartidistas de la derecha y ultraderecha, de izquierdas doctrinarias e inspiración anarquista que niegan toda otra opción real que no sea las de sus organizaciones.

En el discurso de los anulistas  en el terrreno de la derecha y en los discursos de hombres y mujeres de izquierdas y progresistas, no se plantean matices ideológicos, descontextualizan las contradicciones en el terreno de lo real y la correlación de fuerzas, no distinguen entre los proyectos en disputa; para ellos "todos los partidos y los políticos son iguales" ignorando que también hay políticos fuera de las siglas partidarias, que sus propias organizaciones ciudadanas hacen política. Con una arrogancia que toca el puritanismo ideológico, el individualismo y el espíritu de secta, los anulistas no conciben que los militantes de los partidos, los empresarios, los sindicalistas, los intelectuales, los religiosos también son ciudadanos que tienen una visión del mundo, un bagaje ideológico y una praxis política.

En esa óptica no se sabe distinguir cuales son las contradicciones entre los militantes de los partidos (que las hay aunque se ignoren), la lucha de los partidos entre si (¿entonces por qué tanto empeño en sacar del juego a AMLO?), la contradicción entre los ciudadanos sin partido. ¿Es igual, ideológica y políticamente hablando, el ciudadano sin partido que ha sido nombrado candidato a la presidencia por el PANAL, que el ciudadano Javier Sicilia o la ciudadana Elena Poniatowska o el ciudadano Subcomandanate Marcos ?.

Asi, olímpicamente, se ignora cómo se manifiesta, en esta fase de la historia de México y del panorama internacional, la contradicción mayor entre las clases sociales, contradicción que dinamiza y abre las puertas a la teoría que no se ciñe a dogmas y busca su vínculo con la praxis política. La profunda crisis global del capitalismo neoliberal ha puesto en cuestión todos los dogmas, incluido el  nuevo de la idealización y puereza de un ciudadano vacío de ideología y compromiso político-social.

Ante la falta de reflexión y debate que tensa y enrarece el panorama electoral, Revista Pantagruélica inicia la Sección-Dossier MEXICO ELECCIONES 2012 ¿QUÉ HACER?

Con esta iniciativa editorial pretendemos encauzar el debate con aquellos ciudadanos/as de partido o sin partido, de izquierdas y liberales progresistas que buscan un cambio, una salida a la debacle ya en marcha que se detendrá si se reforma lo que es reformable y plantea la lucha política, cultural y social en otro terreno que no sea el del Big Brother televisivo y sus patrocinadores.

Esta reforma es posible si sale adelante el candidato de las izquierdas, o se cancelará si la maquinaria del poder priista-panista impone al candidato de la derecha. La revolución anticapitalista urgente en el panorama global no está en el proceso electoral y social de México, por ahora: tendrán que surgir y madurar los sujetos históricos diversos (lo cual plantea abrir nuevos espacios culturales, políticos, sociales) para que sea una realidad, no un esquema teórico o una fuga imaginaria hacia adelante.

El espacio de la revista está abierto hasta la elección del próximo 1 de julio para que fluyan las ideas y las propuestas. Una regla única orientará la edición de los textos: no publicaremos escritos que con lenguaje escatológico, tono inquisitorial o de izquierda seudoradical insulten y agredan a diestra y siniestra. No es nuestro estilo ni los polemistas y lectores merecen andanadas delirantes, textos de baja calidad sintáctica y sin ideas. Pensamos que sin esta regla sencilla, no hay debate y, por ende, no se llega a consensos y disensos claros que permitan jugar sin agresiones personales, dados cargados o cartas marcadas bajo la mesa.

Bienvenidos/as a la reflexión, al diálogo, al debate. Revista Pantagruélica les abre la puerta.