header
Jueves, 23 Junio 2011 21:26

Asesinos bajo la lluvia: la maldición del Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Written by Francisco Veloquio

veloquio jerkyl

Los psicólogos del New Look. 

El caso de la Facultad de Psicología. U(A)NL.

En memoria de Víctor Castro Santillán.

El historiador y el geólogo reconstruyen los hechos que ya no existen mediante unos métodos indirectos y al final lo saben todo acerca de los hechos pasados. El psicólogo se encuentra también en la situación del historiador y del geólogo. Cuando actúa es como un detective que descubre al asesino de un crimen que no ha visto nunca.*

L. Vigotsky.

A manera de introducción

Llama un amigo; otro más, llegan más correos de ex colegas maestros, ex alumnos y estudiantes de la Facultad de Psicología de la U(A)NL, todos con un asombro en sus gargantas y otros con su escritura nerviosa me preguntan: "¿Estás enterado del estudiante encontrado muerto a golpes?" les digo: si lo vi en un periódico nacional El Universal, que me encontré en el asiento del autobús cuando regresaba del DF a la ciudad, pero decía algo así como: "que los asesinos se encontraban en la UANL", me interrumpen y me contestan: "no es así, los asesinos dicen los padres y sus compañeros están en la facultad, nadie quiere hablar, todos se hacen masturbaciones mentales hasta los doctorcitos para no tocar el tema, quizá protegen a alguien".

Un comunicado más dice: sólo en los baños de los estudiantes de hombres y mujeres todos los días desde que apareció el estudiante muerto aparecen consignas como: "entreguen a los criminales", "a quiénes ocultan", "Acaso son protegidos de la dirección", pero estas vuelven a ser borradas constantemente por la actual administración y así todos los días.

Uno más dice: "ya me lo habías advertido y no quería creer pero voy a sacar a mi hijo de esa &@$+ escuela."

Me quedo pensando un poco asombrado y me pregunto ¿por qué tanto desden hacia un hecho que está claro estigmatiza más la imagen de la institución de lo que ya estaba, y recuerdo breves escenas de mi paso como estudiante y trabajador por esa escuela, me viene a la memoria cuando fuimos desalojados violentamente del local del Consejo Estudiantil por la horda conductista, muchos de ellos actualmente están ahí e incluso algunos de ellos son ahora flamantes objetos de ornato y vienen controlando la administración y viviendo, por no decir mamando, del presupuesto por años. Qué mala suerte de escuela tener un grupo de depravados al servicio del gabinete del Dr. Caligari, que es toda una organización socio-patógena de arriba abajo, que se constituyó a base de calumnias, intimidaciones gansteriles y policiales, agresiones físicas y psicológicas, represiones avaladas por el castillo de la pureza (Rectoría) y por la cueva de Ali Baba y los Cuarenta Ladrones (Departamento Jurídico).

En aquellos tiempos el local que utilizábamos los participantes en el Consejo Estudiantil fue no solamente violentado, sino también muchos de nosotros fuimos expulsados por aspirar a democratizar la institución. Fuimos acusados de comunistas recurso típico de la derecha recalcitrante al no tener ningún tipo de argumento que sustentara nuestras inquietudes democráticas e institucionales. No obstante, la realidad era otra, estaba a nuestro favor todo un proyecto académico y administrativo que se conoció como UNIDAD, sobre todo porque reunió a la gran mayoría de los estudiantes, pocos maestros, pero todos muy valientes. La embestida represiva en aquel entonces contribuyó a desmembrar el único movimiento democrático y contestatario que ha existido en esa institución. Pero como decía Don Chucho: el miedo no anda en burro.

En esa ocasión nos tiraron libros para que se echaran a perder con la humedad de los jardines y otros a la calle, desojados muchos, entre uno que es difícil conseguir es el de Ignacio Silone: La escuela de los dictadores, que ya enfocaba el problema por venir de los grupos afines a la ideología de la derecha, y mucha información más que teníamos para la confección de un plan de estudios a la medida de un psicólogo como agente del cambio social, como era concebida por aquella época la profesión del psicólogo. Ese hecho siempre lo registré en mi memoria como una advertencia para quienes buscábamos la transformación: académica, democrática y humanista de la escuela: es decir, la responsabilidad social de la universidad. Cuando éste no era aun objetivo de la misma.

Pero en una escala menor, este incidente no se diferenciaba en mucho de la quema de libros por parte de las juventudes nazis. Todos los hechos represivos que se vivieron en esa escuela cuando se encontraba en verdaderos problemas ocasionados por la ideología retrógrada de la horda conductista, durante los años 1979-82, eran de corte fascista. También me asaltó el recuerdo del asesinato de los jesuitas por parte del ejército salvadoreño y de muchos hechos más que se registraron en diferentes universidades del mundo. Nosotros siempre protestábamos por cualquier injusticia que se cometiera en cualquier parte del planeta, si el incidente del alumno asesinado hubiese ocurrido en esa época cuando el Consejo Estudiantil luchaba con razón y coraje, hubiéramos hecho plantones permanentes por veinte cuatro horas en Rectoría, en la Procuraduría de Justicia, en todo aquel lugar que estuviera relacionado con este indignante hecho e incluso hubiéramos parado las actividades escolares de la facultad. Para qué estudiar formalmente cuando existe de por medio una ofensa de ese tamaño a los estudiantes, no solo de la facultad sino de todos los universitarios; también en la informalidad se estudia y se aprende mucho más y constantemente estaríamos enviando comunicados a los medios de comunicación locales, nacionales e internacionales, al consejo nacional propagandístico palurdo de las escuelas de psicología de el país más conocido por sus siglas (CENEIP), a los demás consejos existentes afines a la disciplina, al Sistema Nacional de Investigadores para que tomen sus precauciones a la hora de otorgar sus apoyos a proyectos de aniquilación de sello fascista y a todo ese mundillo de siglas que se han erigido en torno a la universidad pública en México.

Una lucha permanente de los estudiantes siempre es refrescante puesto que oxigena el ambiente social, hoy demasiado deteriorado por los tradicionales intereses mezquinos. Se comprende que si los actuales estudiantes de ideas vanguardistas estén limitados en sus luchas a pesar de que hoy cuentan con mejores tecnologías informativas que en el pasado, es porque seguramente han sido amenazados y máxime cuando la policía ha realizado detenciones e interrogatorios a los mismos en las afuera del domicilio del Dr. Caligari.

Así, me quedaba reflexionando: cómo era posible que aún pudieran existir actos tan cobardes en la "Máxima Casa de Estudios" U(A) NL. Sólo una lógica macabra de un grupo influenciado por valores anómalos como el atavismo nacional y el pro americanismo de la ley Arizona o la subjetividad de una ideología pro imperialista que intenta implementarse a base de mentiras como es la supuesta competitividad académica que mas bien es de carácter presupuestal entre las universidades publicas, donde la U(A)NL aparece, dicen sus lideres, como la mejor del mundo. Vaya calamidad de discursos. Pero esa lógica macabra ahí; ésta no sólo tiene cabida en algunas mentes, sino que forma parte de un determinado orden oscurantista que se refugia en las mentes más retorcidas existentes en un clima social donde sus actores agresores que seguramente nunca tuvieron ningún tipo de seguridad moral, económica, emocional, sólo carencias y por ende un ambiente social de insatisfacciones y de falta de alegrías. Tal es el caso de ese clima tenebroso que arrastra la historia de la Facultad de Psicología, historia negra no escrita construida a base de manipulaciones al estudiantado y al enfrentamiento de los maestros opositores. Hay que recordar que en esos terrenos donde hoy se encuentra dicha institución, primero fue un basurero y luego un manicomio y el continuismo administrativo así lo demuestran. No es de extrañarse que la ignominia del trepador se haya instalado en esa escuela como en otras de la U(A)NL.

Más aún, cabria preguntarse que para asestarle unos golpes mortales a un muchacho indefenso no sólo basta ser psicópata sino quien avala tal locura. Nunca he creído en el desatino genético del agresor mucho menos de que fue obligado por el grupo como una prueba de lealtad, más bien podría ser como un experimento más de corroborar "científicamente" la exclusión de quien no se ajustó a las perspectivas del gabinete Caligari. Difícil es culpar a alguien específicamente, pero lo que si se puede señalar que fue ahí en ese ambiente escolar enfermizo donde se originó el proceso inductivo que dio lugar a este hecho deplorable.

Ni siquiera sería necesaria una personalidad psicópata para poder ejecutar una acción tan desalmada. Lo que hace tan preocupante este tipo de actos, lo que les imprime el sello de siniestro y descabellado es precisamente el sospechar que su raíz no se encuentra necesariamente en el interior de los individuos agresores, sino en el interior de determinadas estructuras sociales caracterizadas por una extrema rigidez de sus miembros, por una limitación mental en los mismos, en la que apenas caben dos categorías: ellos o nosotros y sobre todo por el imperio de la sumisión y de la obediencia siendo la divisa de todos los días en ese ambiente universitario.

Cuando Hanna Arendt asistió al juicio de Adolph Eichmann quedó sorprendida cuando en vez de un atento y siniestro criminal de guerra, se encontró con un oficinista juguetón, y a partir del relato de sus experiencias a lo largo del juicio, la psicología se tomó muy en serio la investigación de la obediencia por toda la patología social que puede desencadenar la espiral de la violencia. Muchos psicólogos nos han enseñado, Wilhem Reich en particular, a comprender el potencial violento de los individuos. Ese carácter impulsivo de base esquizo-paranoide que se estructura socialmente mediante la represión socio-política de las instituciones escolares, familiares y laborales de cualquier sistema económico. Pero también nos enseñó el potencial creativo de los mismos que posibilitarían una convivencia saludable y armónica en la sociedad.

La administración de una descarga de 450 voltios a la victima contra su voluntad servia en el experimento a los fines de la ciencia. No existe mucha diferencia de los orígenes y actualidades del llamado neoconductismo, hay que recordar que en esa escuela también se diseñaba un calzón para bebe que corrigiera la enuresis mediante toques eléctricos. En la actualidad toda una línea de investigaciones conservadoras al servicio de la manipulación y la enajenación predomina, más bien; es el neofascismo el neoconservadurismo filtrado actualmente en las aulas universitarias.

En Alemania, los crímenes nazis era un procedimiento higiénico contra los judíos; el racismo americano de la frontera con México es justificado como una forma de aterrorizar a los inmigrantes; el ejército salvadoreño creyó haber cumplido con su deber sagrado al asesinar a los luchadores de los derechos humanos, y así sucesivamente e interminablemente en una especie de circulo infernal que justifica sobradamente la hipótesis de que existen modelos de relación interpersonal, de convivencia social, de polarizacion grupal, de aprendizaje y de asimilación de los que cabe razonablemente esperar la aparición de comportamientos patógenos de los que se puede predicar sin excesivo margen de error que son un caldo de cultivo de la violencia, el terror y la barbarie indiscriminada: hoy toca matar estudiantes, mañana demócratas, después la lista se hará más grande; habrá que acabar con todos los demás desviados sociales, vagabundos, homosexuales, desempleados, revolucionarios, poetas, artistas, periodistas, y después les podrá tocar el turno a los de nariz achatada, a los de piel canela o de cualquier otro tipo de color de piel para salvaguardar la cosa etnocéntrica: la ambición del sujeto de mente estrecha. Vaya singularidad humana eso de esconderse en un estandarte envejecido y clandestino.

Es ese caldo de cultivo el que prepara el camino de la violencia y siempre encontrara voluntarios para su ejecución. El problema no reside en si la plaga emocional como la llamaba Reich, es o no una alimaña anegada de pasiones que sólo encuentran satisfacción en medio del dolor y la muerte. El problema más bien reside en que la plaga emocional ha encontrado un espacio social e institucional para consolidar su proyecto de irracionalidad. El verdadero drama reside en que la actual dinámica social y política del país ofrece pocas razones para el optimismo: con un modelo de partidos políticos agazapados en sus propias sombras; con discursos demagógicos de utilería que sólo entiende de vencedores y vencidos; y un rostro de país desfigurado que es incapaz de controlar el fanatismo por las políticas más reaccionarias encuadradas por el neoliberalismo neoconservador que se ha venido alimentando del caos. Vamos por la conquista del mundo, somos la mejor universidad del país, dicen los líderes que controlan la U(A)NL. Vaya capacidad de autoengaño de sus líderes. O bien, es sólo una estrategia más de la manipulación requerida del control social por parte de la mente perversa.

Ya lo decía: Alicia en el país de las maravillas," hay que tener cuidado con lo que se dice y se piensa", pues; eso de propagar rumores desprovistos de verdad sin ton ni son de que los científicos de la U(A)NL son los únicos de clase mundial, también eso hace posible la filtración avalada por la institución de estudiantes potencialmente asesinos que en las actuales políticas universitarias han encontrado todo un paraíso y más en instituciones como la facultad de psicología que empequeñece a la misma U(A)NL, pero a su vez hace crecer su neurosis de grandeza de masificacion estudiantil y de burocratización. Si los asesinos tienen sueños pues; es normal que también deseen ser de clase mundial, como los delincuentes de cuello blanco empleados en universidades públicas como de la que nos ocupamos que van por el mundo predicando el engaño de una ideología altamente científica que justifica presupuesto más que soluciones a problemas reales de las poblaciones. Esto lo menciono porque desde hace tiempo la burocracia universitaria presume que no puede recibir a nadie de la gente del pueblo al menos de que se trate de empleados de clase mundial o miembros de la patronal que requieran un servicio en especial. Le han puesto un excesivo énfasis a eso de la competitividad que seguramente ha recreado un clima de hostilidades entre los participantes de los distintos programas de intercambio académico y, sobre todo, la ideología reaccionaria que se esconde detrás de las becas como si estas no representaran una cultura bancaria en desuso. A qué barbaridad han llegado: la falta de respeto se ha consolidado como un valor más de la jerarquía universitaria, así dicta la normativa perversa de los grupos que deciden y dan vida al castillo de la pureza.

Los chavos chichos de la película gacha.

La Facultad de Psicología como cualquier institución tiene su historia de estira y afloja, pero cuando ésta se pinta de gris y negro y corre el rojo en su entorno, entonces hay que preocuparse, por supuesto no existen como poderes los caprichos personales de directores de escuelas o facultades, las personas que ocupan esos cargos son empleados como cualquier hijo de vecina. Sin embargo, esos puestos son más de decoración sin importancia puesto que sólo es por un momento siempre de penas sin glorias al menos que la fanaticada los magnifique, pero también representan los olvidos necesarios para que la población universitaria no aprenda nunca no sólo a pensar sino que no sepa de la memoria y de la narrativa de la historia reciente de la institución. Estos dos últimos elementos han sido negados en la historia moderna de la U(A)NL, en particular en la facultad de psicología de dicha universidad pública. El personal laboral siempre sumiso que se fue quedando por falta de imaginación en ese lugar en esa institución, gritaron a los cuatro vientos "somos los mejores"; nunca se ha conocido en qué disciplina o en qué otra área. Lo que si es cierto es que nunca imaginaron que sin la presencia de una oposición vendría pronto la ultraderecha agazapada en un cubículo de un laboratorio, esperando el momento oportuno para actuar. Quizá si son mejores, pero sólo en haber incubado un grupo más reaccionario que ellos, más acabado y con mayor claridad de lograr efectos violentos, de rapiña y de terror. Esto viene en relación con el suceso más estigamatizante que una institución como la Facultad de Psicología pudo haber tenido: el caso del joven Víctor Castro Santillán, asesinado, estudiante de la UNAM en intercambio académico con la U(A)NL.

La Facultad de Psicología nunca ha gozado de una buena opinión pública, mucho menos de un prestigio logrado de esfuerzo y dedicación, siempre la ha perseguido la sombra de la mala reputación. Siempre ha existido en dicha institución un ambiente y clima social negativo de traiciones, perversidades, atrocidades, manos negras y misterios nada entretenidos, sólo ha existido, como diría W. Reich, la plaga emocional, como último recurso del carácter apestado.

Ya he contado mi relación con la institución en otra entrega en esta misma publicación**. Han llegado muchos correos diciéndome un sin fin de cosas, casi todas no sólo condenando el asesinato sino también a la institución y me convocan a que escriba algo al respecto, la verdad me había prometido no volver a pensar ni a referirme a esa institución por salud mental, pero esta circunstancia del alumno asesinado, aunado a una falta de respeto a su padres y el silencio cobarde de la jerarquía, tanto de la facultad como de la misma universidad, me han provocado repugnancia y volver a referirme a esa institución que lleva una pesada carga de estigma social que seguramente afecta a los universitarios buscadores de alentar la flama de la verdad. Acaso no es el lema de la U(A)NL, o es el de alentar la vela perpetua de unos cuantos protegidos: la elite fantástica.

En mi tiempo de estudiante, los misterios eran alegres y entretenidos; existían muchas teorías psicológicas y pedagógicas al margen de un plan de estudios sin pies ni cabeza.

Buscábamos participar en las decisiones de la escuela porque considerábamos tener razón frente a la sinrazón y cerrazón de los administradores de la crisis. Aún pensábamos que era posible revertir la influencia del pensamiento único; no le llamábamos así todavía pero sentíamos su presencia mediante los signos de la corrupción y el porrismo. Qué fuerte desengaño para egresados, maestros y estudiantes saber que prevalece aún el fantasma de la organización social de la muerte en pleno siglo XXI y máxime en un espacio universitario.

Cómo creer en la facultad cuando solamente dice que lo lamenta sin hacer nada al respecto de lo que sucede a su interior, o es que no han documentado las rivalidades estudiantiles entre los juniors y los de intercambio nacional e internacional, la competencia irracional por prebendas miserables entre maestros viejos y jóvenes. Qué es lo que entonces se están jugando ahí si no son más que migajas miserables que reflejan la personalidad del grupo que controla el acceso a las mismas. Entonces estarían pecando no de ignorancia sino de estupidez. Acaso nunca observaron que el moderno currículo de la muerte que instauraron recientemente había sido logrado mediante provocaciones: el acoso sexual a estudiantes francesas de intercambio, del robo de información y de equipo electrónico no sólo a la Dra en psicología social que estudió en Francia, sino también a muchos académicos; del matrimonio de franceses doctorados en psicología que vinieron ilusionados a nuestro país dejando todo atrás para integrarse y colaborar con el desarrollo institucional de la misma y lo único que encontraron fue corrupción y mentiras y que salieron corriendo de ese manicomio. Existen muchas anécdotas, todas por el mismo calibre. Entonces, qué credibilidad puede tener la institución convertida en la mansión de la locura cuando el currículo de la muerte, apadrinado por la horda conductista e identificada con las políticas del neoliberalismo neoconservador, tardó más de treinta anos en instalarse mediante la represión a los que se oponían a ese concepto reaccionario hoy elevado como New Look y patrocinado por la mismo castillo de la pureza de Rectoría U(A)NL.

Un New Look pero con las mismas viejas prácticas, con los mismos viejos hábitos perversos; se pusieron un nuevo traje pero se olvidaron de cambiarse los viejos calzoncillos sucios y rotos que ha caracterizado al gabinete del Dr. Caligari.

Llama la atención que los protagonistas de la saga de la película:"los chavos chichos de la película gacha", no hagan ningún tipo de referencia a este acto que ensombrece a la facultad. Acaso no fue el ex director Guillermo Hernández (clínico analista ortodoxo) quien buscó la alianza con la derecha antidemocrática del conductismo ortodoxo en aras de una idea vaga de escuela, la facultad como diván personal para realizar sus fantasías personales; o la idea del ex director José Cruz (conductista ortodoxo) que vio la institución como un experimento más, convirtiéndola en un reducto penitenciario del control: el magnavox como instrumento científico de intimidación; o la desgracia del ex director Arnoldo Téllez (conductista ortodoxo promotor del New Look) la escuela como un juguete bien paike y el arribismo como solución a los males de la institución; o el caso del actual director, Armando Pena (conductista ortodoxo), la facultad como laboratorio de pruebas y ensayos del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. La pócima a beber como motor del cambio de personalidad de los nuevos estudiantes a favor de nosotros los conductistas. Si que les salió bastante mal el experimento. Pues, el currículo de la muerte ya cobró su primer victima; ¿cuántos más tendrán que ser sujetos a vejaciones para que la comunidad universitaria despierte?

Sin embargo, lo que es m´ss lamentable es que todos los protagonistas sean hijos, entenados o putativos de aquel viejo arrebatado ex director Cirilo García (conductista ortodoxo y retrógrado. Además de promotor de la represión y la exclusión de la oposición y mas medallitas por el estilo). Que aún permanece en la institución gracias a sus "hazañas heroicas".Yo les preguntaría a la comunidad de maestros de esa facultad cómo es posible que existan esas desgracias? Como aquel viejo mensaje nocturno de la radio: "saben donde están sus hijos". No creo que comprendan, lo dudo; en muchos de ellos sus esquemas mentales nunca tuvo cabida el razonamiento humanista, mucho menos la experiencia sensible. Vaya aportaciones científicas de la psicología ojete al progreso social.

Voces y Ámbitos.

El crimen del estudiante no es un misterio, existe el muerto pero no existe el asesino; las sospechas se encuentran en el entorno de la Facultad de Psicología. Veamos algunos argumentos y supuestos:

1. De acuerdo al Procurador de Justicia del Estado de Nuevo León, el crimen no tiene nada que ver con cuestiones pasionales, ni de ventas de drogas ni nada por el estilo; la conducta intachable del estudiante es ampliamente reconocida por las autoridades, sólo que hay que esperar a que la jovencita de nombre Justina, de nacionalidad francesa, haga sus declaraciones ante la policía internacional (INTERPOL). Desde que ocurrieron los hechos han pasado ya más de tres meses sin tener resultados.

2. De acuerdo al comunicado emitido por los estudiantes de la Facultad de Psicología de la UNAM, señalan que fue un acto de repudio a su origen capitalino. Además, señalan y exigen que las autoridades de la UNAM cancelen todo vínculo de intercambio con la U(A)NL; a lo cual es conveniente agregar que dicha institución, la facultad de psicología de la U(A)NL, debe de cerrar sus puertas hasta que el crimen sea resuelto. Caiga quien caiga.

3. Los padres señalan que estaba por participar en un recital musical pues, además de dominar varios idiomas, también ejecutaba varios instrumentos musicales; de hecho se encontraba muy feliz con el piano que le habían regalado sus padres recientemente; tenia una gran sensibilidad y un gusto especial por la música clásica. Sin embargo, señalan que días antes de aparecer asesinado les había comentado que había tenido un altercado con un grupo por diferencias ideológicas. Lo cual constata y confirma la apreciación de sus padres de que los asesinos se encuentran en la Facultad de Psicología, de lo cual se desprende que había despertado mucha envidia por sus logros académicos y artísticos y tenia un porvenir prometedor de mayores alcances.

No es un asunto color de rosa la novela negra.

Es claro, estamos frente a un problema mayúsculo, sin embargo; no hay que perder la perspectiva. Pues, se sabe que tarde o temprano saldrá la verdad pero deseamos que salga más temprano que tarde y en cuanto más pronto mejor; los derechos humanos asisten a los padres ofendidos y por eso hay que solidarizarnos con ellos.

Dice el español Román Gubern en su prólogo a la novela criminal: "La arquitectura enigmática de la novela policíaca ha impuesto a sus autores, como norma general, el que su intriga sea concebida a partir del final, de su solución. Partiendo de ella el autor desprende los datos o piezas informativas que habrá de articular y dosificar en las etapas narrativas precedentes, cuidando que en ellas quede preservado siempre el misterio que solo se develara en el ultimo acto."

Esta frase no está tan alejada de la realidad, de los procedimientos de investigación policial como de los informes que preparan eventualmente. Es por ello que el acto presencial de amigos y personas solidarias, frente a las autoridades responsables en tomar cartas en el asunto, se impone como un medio de solicitar su agilización y pronta solución. Además de ayudar a los padres ofendidos, pues ellos mismos reconocen que las autoridades locales sea la rectoría de la U(A)NL, la facultad de psicología, no les ha aportado ninguna ayuda de ningún tipo. Solo la UNAM ha estado al pendiente de ellos.

Hay que reconocer públicamente la labor realizada y la preocupación externada por este caso al arquitecto Héctor Benavides y a su equipo, por su solidaridad con los padres del estudiante asesinado a través del noticiero que conduce acertadamente.

Es una lastima que la universidad que se anuncia como la mejor casi casi del mundo de "alta calidad y excelente servicio y que invita a toda la población a conocer todo lo que quieras saber", no ayude en lo absoluto en un caso demasiado deshonroso.

Referencias.

*Citado por Luciano Mecacci en Radiografía del Cerebro.

**VELOQUIO Francisco (2008). La Entelequia del Gabinete Caligari. Los problemas falsos de la autoridad. www.revistapantagruelica.com es una breve historia reciente personal de los últimos treinta anos de la facultad de psicología de la U(A)NL.

La Universidad a Debate. www.revistapantagruelica.com es una sección de ensayos, crónicas y análisis de la universidad publica y privada del entrono del Estado de N.L..

ELIZONDO Alfonso (2010). Democracia VS Economía Criminal. www.revistapantagruelica.com

GUBERN Román (1982). La Novela Criminal. Ed Bruguera. Barcelona.

IGLESIAS Severo (2010). De la Universidad a la Republica del Saber y la Cultura. www.revistapantagruelica.com

SILONE Ignacio. (1972). La Escuela de los Dictadores. Copias.

REICH Wilhelm. (1980). El Asesinato de Cristo: La Plaga Emocional de la Humanidad. Ed Bruguera. Barcelona.

REICH Wilhelm. (1980). Psicología de masas del fascismo. Ed Bruguera. Barcelona.

VELOQUIO Francisco (2010). La U(A)NL y los Caballeros de la Armadura Oxidada.

www.revistapantagruelica.com

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)