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Martes, 14 Junio 2011 17:45

UANL: El huevo de la serpiente

Written by Francisco Veloquio

huevo serpienteLO QUE HACIA EN LA UNIVERSIDAD ERA DE POLICIA. TODOS SON CRUCIFICABLES EN LA UANL.

Nazarín entrevista a Francisco Veloquio.

Nazarin es una película de Buñuel. Su trama es simple: se trata de un cura marginado y solitario que recorre desiertos mexicanos para encontrarse con el conflicto entre un hombre solo y los demás, que invocan a un dios ausente. Distintos planos, distintos cristos.

¿Consideras que las críticas que se hacen a la UANL le estén llegando a la gente?

No, nunca he pensando que muchas de las reflexiones políticas que se hacen acerca de la UANL le estén llegando a la gente; lo que creo que está sucediendo en las calles es que están gritando a los gobernantes y funcionarios de distintos niveles: ya basta de inseguridad pública, de actos de corrupción, de aumentos en los precios de los productos básicos como el transporte y los alimentos entre otros y, sobre todo, pidiendo a los políticos resultados y no promesas. Te lo digo porque en la prensa local algunos periódicos han informado de actos ilícitos que ocurren en la UANL y ante los cuales están obligados a responder; y los voceros de la UANL hacen como si la virgen les hablara.

Ahora hay que aclarar que no es la universidad como tal, sino los grupos que se confabulan para manipular el poder: las criticas siempre van en el sentido que al ser una universidad pública, están obligados a rendir cuentas, es decir, de los presupuestos, de sus resultados y de sus orientaciones.

¿Después de haber sido catedrático, cómo ves la situación actual de la UANL?

Los últimos cambios en la vida universitaria son un tipo de ensayo de laboratorio de la corrupción, que seguramente será desarrollada a otros niveles; es el caso de la página virtual sobre la problemática de los jubilados y pensionados. También es el caso de que políticos sin escrúpulos y porros, se convirtieran en catedráticos automáticamente: es un signo de perversidad. Sin embargo, no creo que todos los profesores, estudiantes y trabajadores puedan defender la autonomía y la dignidad de la universidad, porque es fácil darse cuenta que con el tiempo, y más en tiempos de crisis, se producen más conversos que gente razonable para el continuismo del rectorado. Aquí me refiero que todos los rectores, desde el exrector Elizondo, han expulsado a la gente pensante. El caso más patético fue el del exrector Alfredo Piñyero; y ahora, el más reciente, no menos patético, el del ex rector Reyes Tamez (caso Silos y otros), pasando por Galán Wong (negación a la transparencia), hasta José Antonio González (los veo y no los veo), han estado cortados de la misma tijera y esto ha prolongado y reforzado el desánimo a todo el esfuerzo que había facilitado la calidad humana y académica. Ya se perdieron aquellos dichos, donde se decía que hay razones del corazón que la razón no conoce, en el sentido de que hubo una vez pasión por la solidaridad y la tolerancia por cierto inocente. Pero hubo una tradición académica de búsqueda de vinculación con sectores y necesidades sociales de grupos vulnerables, para dar respuestas sociales a sus demandas y no sólo el discurso de una ciencia probabilística de cubículo.

Es decir, existió una concepción de país y de sus necesidades esenciales, las cuales las autoridades la convirtieron en un fantasma y la sustituyeron por fayuca comercial, por cierto, de las de menor calidad. Tal es el caso de la supuesta elite de investigadores al servicio de exrectores, sobre todo de Piñeyro y Reyes Tamez, que están por los grandes financiamientos, dejando migajas de los mismos a investigadores que no producen bienes comerciales.

La utopía es posible, y las universidades deben dejar de autoimponerse limitaciones innecesarias. Pues, es más sensato coincidir con ese diagnóstico por qué es razonable pensar que las utopías pueden ser verdades prematuras; por qué para alcanzar lo posible hay que tender a pedir lo imposible, tal y como lo gritaban los estudiantes en la revueltas tanto del 68 como del 71. Cuando nos autocensuramos por prudencia y por mesura, la administración educativa avanza en sus pretensiones de ahorrar gasto y restringir la financiación, porque se afirma en su errónea idea de que el gasto universitario no es un gasto de inversión. Pero si para ayudar a los funcionarios de gobierno en sus procesos de burocratizacion. También, el aceptar la escasez y la penuria permanente produce en la comunidad académica unos talantes pragmáticos y realistas, y una competitividad interna que puede tener dimensiones exterminadoras.

Bueno, esto me lo comunicó el ángel exterminador cuando visitó la uanl. Y a lo cual, también agrego la reflexión siguiente: a veces se favorecen y se premian con tratos de favor, el servilismo y la perdida del espíritu critico; también, a veces los atentados más graves a la autonomía universitaria se favorecen, incluso se sugieren, desde círculos universitarios resentidos y situados casi siempre por sus propios errores en una minoría permanente, pero siempre aliada al poder.

¿Y la radiografía de la uanl ?

La universidad no ha dejado de estar masificadamente monstruosa, no corresponden a ningún tipo de necesidad social tipificada. Y en 80 por ciento, el alumnado no es más que una bolsa de jóvenes desempleados disfrazados de estudiantes. Es mucho más consolador para un padre de familia decir: "yo tengo un hijo que está estudiando en la universidad", que decir, "yo tengo un hijo que lleva años en el desempleo". Unamos a eso, el estado catastrófico al que las instituciones publicas, el caso concreto de la secretaria de educación tanto a nivel federal como estatal, han llevado a la enseñanza en todos sus niveles. Es el destrozo definitivo del país.

El alumnado, como los maestros que llegan a las universidades en general y en particular a la UANL llega en un porcentaje muy alto en un estado de semianalfabetizacion, y no es metáfora. Llega desde una falta total de cultura literaria, escribiendo con faltas de ortografías, ignorando por completo que existe una cosa que se llama sintaxis. La universidad en estos momentos es un cascaron vacío. Como tal no existe, lo que existe es un gran espacio de encierro cuya función es disfrazar las estadísticas del desempleo. La desazón que eso te produce: saber que estas ahí, sencillamente para perpetuar la función que haga que los estudiantes se mantengan en silencio durante horas, atendiendo algo que, en el mejor de los casos, sea una buena clase, pero que se articula dentro de una estructura académica que a ellos no les sirve de nada. Y en la que, además, gracias a la manipulación que existe por parte de las autoridades, se les prohibe a los estudiantes informarse realmente de las situaciones que les afectan, no tienen ideas sobre las posibilidades de una prospectiva profesional, de inserción al mercado laboral, de cuestiones de participar culturalmente y políticamente en el rumbo de la universidad; porque, por ejemplo, puede ocurrir que un tercio de los estudianes nunca hayan querido hacer esa carrera.

Que disparate es ese de que una facultad tenga criterios selectivos diferentes para otorgar los estímulos económicos a los docentes y toda esa morralla que mastican en cuanto al reparto de los alumnos. El divisionismo como práctica sagrada de los políticos lambiscones. Tendría que ser un imbécil para no darme cuenta de que lo que hacia en la uanl era de policía. Como vez se fue rompiendo el supuesto compañerismo si este alguna vez existió.

Ahora, también está el problema del sector de los agraviados históricamente por parte de la autoridades universitarias: fondos de pensiones saqueados, jubilados que pagan aún cuotas, mermando así más su percepción salarial, procesos jurídicos empantanados en conciliación y arbitraje, exclusión de las pasarelas del personal académico más critico respecto al manejo tanto del quehacer universitario como de los dineros, la intimidación policial como el caso del antidoping. La lista es muy larga y, por cierto, es muy negra. Tal parece que estás viendo una película de terror.

Basta estar en una reunión de universitarios jubilados y pensionados para darte cuenta que las autoridades, tanto de Rectoría como del Sindicato, históricamente han robado a sus familias, afectando así a señoras de edad avanzada y niños vulnerables; es decir, existe todo un complot desde el rector, pasando por el jurídico y el sindicato que por cierto es una vergüenza. El caso es que el sector de los agraviados crece cada vez más y los medios de comunicación no dicen nada al respecto; quizás una nota escondida y demasiado breve sólo con la finalidad de pasar por su moche y olvidarse. Ya no aparece aquel maquiavélico felipito en la columna del Norte, donde siempre hacia la contabilidad; de hecho hay una columna en el Diario firmada por Justo Leñador que seguramente ni es justo ni es leñador, pues siempre emite información alarmista cuando hay cambio de gobernador, acerca de la universidad: de que hay expedientes negros que harán que rindan cuenta el futuro rector, y después desaparece sin dejar rastros.

Pero, te menciono: recientemente en un medio televisivo local apareció el representante de los jubilados y pensionados de la UANL, Gerardo Villarreal, para señalar la existencia de más de 4 mil demandas laborales en la Junta de Conciliación. ¿Qué quiere decir eso? Es la debacle de la UANL; ¿Cuáles son las condiciones que dieron origen a toda esa calamidad? La lucha de los grupos de poder por el botín; ¿Quiénes son los responsables? Se saben cosas de Elizondo, de jineteos del dinero, de Piñeyro y sus operadores, de robo de pensiones a viudas de la sección sindical del Hospital Universitario -seguramente Gonzalitos esta de bocabajo en su tumba-, siempre se fue acumulando cierta rapiña hasta nuestros días. Todo mundo sabe que los problemas de la Junta local pasan por el gobernador en turno. Existe un gran riesgo para todo esos trabajadores, pues es claro que, tanto para las autoridades de la UANL y el gobierno, en el mejor de los casos buscan prolongar el conflicto para ver si se van muriendo poco a poco los trabajadores; un tanto parecido al caso UCREM, porque del festino de los dineros no sólo es un misterio, seguramente nunca se sabrá a ciencia cierta. Entonces no se puede decir que la UANL sea la número uno, porque tienes un sector desfalcado y estafado al que se ha engañado y, en su nombre, se hace ciencia ¡Qué barbaridad! Qué modernos. Se necesita un luchador como el Santo para que salga al rescate del sindicato como de la universidad o bien que se construya otro distinto al actual.

¿Existen motivos para la lucha estudiantil?

Por supuesto. Claro, las plataformas: contrainformacion contra el pensamiento único, la ocupación de viviendas abandonadas, contra las cárceles, legalización de drogas, contra la información de la telebasura, derecho a la autorgranizacion social, contra el contrato laboral basura, conciencia ética de la paz, contra la crisis y la guerra, por la ecología y las ciudades saludables, contra el desempleo y la precariedad laboral, por una educación sin camisa de fuerza, salud obrera, por una universidad realista no de ficción. Porque eso de que aún existan los mismos reglamentos no es más que la demostración del gran absurdo.

¿Qué nos queda de país después del 68?

Lo que existe es un provincialismo extremo, el provincialismo latente de un país que no ha vivido nunca su revolución cultural y económica, me refiero a la crisis permanente y a que en la ausencia de un Estado realmente democrático ha recurrido a una especie de repliegue de base electoralera. Hay que insistir que dicho provincialismo es de lo más patético, sobre las mitologias más burdas del nacionalismo revolucionario y de los partidos políticos que se exhiben como espantapájaros. Claro se inventó esa cosa realmente surrealista a la que se dio el nombre de Estado de Derecho, uno de los disparates básicos de la transición democrática a la mexicana; una cosa que no responde a la realidad, salvo que sea la vieja estrategia de volver al pantano las viejas reivindicaciones de justicia. que no tiene ninguna de las ventajas de uno u otro modelo: no tiene la agilidad de un estado federal moderno, ni tiene tampoco la coherencia coordinada de un estado central.

Muchos creen que como han caído muros también han ido cayendo los mítos de la disidencia y, como consecuencia, el 68 sólo sirvió para crear yupis y toda esa fauna arribista que ha pululado no sólo en México sino en todos los países. Tengo la idea de que no todo es así: existe un gran filosofo de la ciudad de Monterrey que fue un gran ideólogo del 68, Severo Iglesias, quien tiene un escrito de los más sugerentes que se hayan elaborado en los últimos años y que se titula La vigencia del marxismo --por cierto, Xavier Araiza irá publicando por partes en este medio. Un texto sugerente, vital y oportuno en el análisis de los procesos sociales actuales. Severo Iglesias ha sido de los pocos que ha mantenido una extrema fidelidad a todo aquello que se vivió, criticó y propuso cuando la UANL daba palos de ciegos. No es casual que muchos de su generación, que permanecieron en la Universidad, evitaron, ocultando a las generaciones venideras los acontecimientos históricos que se vivieron, pues era claro que la lucha estudiantil tendría que vincularse a sectores sociales como los campesinos y obreros como horizonte de visibilidad. Ojalá todos hubiéramos tenido algo de Houdini para quien los muros de piedra y las cadenas no hacen una prisión, ¿no lo crees?

El 68 era casi el experimento de laboratorio del modelo revolucionario clásico. De todos los elementos del proceso revolucionario, y esa es la gran inteligencia del 68, lo que queda claro es que el movimiento insurreccional, incluso pre-insurrecional, de un Estado que se tambaleaba, cae sobre el vacío por una constatación elemental: el estado ha pasado a configurarse como una entidad difusa en la que no hay posibilidad de toma. Cómo se puede producir la mayor huelga insurreccional de la historia del movimiento obrero, cómo puede producir el mayor proceso de ocupación de fabricas, de ocupación global de la sociedad, de movilizaciones estudiantiles, cada país tuvo su participación de acuerdo a su escala de fenómeno social y político, y que sin embargo, el automatismo del Estado siga funcionando como si no sucediera nada. No sólo fue la caída del producto interno bruto a nivel internacional, sino también las generaciones de jóvenes que comprendieron que había que cambiar aquello que no estaba funcionando en la sociedad, sobre todo la lucha contra el autoritarismo.

¿Reivindicar la inteligencia la función del intelectual en la sociedad?

Existe un deber moral irrenunciable de la inteligencia que es el entendimiento, el no cerrar los ojos a la realidad y entender lo que sucede. La condición previa es el rechazo de cualquier forma de complicidad o de complascencia con el poder. El imperativo categórico del intelectual no puede ser otro que un comporomiso absolutamente intransigente con la verdad. Existe algo que está por encima de cualquier interés de Estado, hay algo que está por encima de cualquier gusto o disgusto mediático, hay algo que está por encima incluso del acuerdo o el desacuerdo de las opiniones publicas.

¿El protagonismo mediático de fin de siglo con el que se inicio este nuevo siglo es para reflexionar ¿

Nos encontramos en momentos, por primera vez en toda la historia de la humanidad, en que la capacidad de los medios de producción de imagen para imponer convicciones masivas han llegado a un punto extremo. Vivimos en un universo en el que la realidad ha sido literalmente desplazada por la ficción. Que un acontecimiento como el de cuatro borrachos, circulando a 200 por hora, choquen contra un poste se convierta en el acontecimiento épico del siglo, y te lo pasen a cada rato hasta que agarres la onda, es una cosa que a primera vista puede parecer inaudita. Después, a poco que pienses sobre ella, te das cuenta de que es precisamente el tipo de gran representación teatral, merced a la cual puedes producir una gran identificación de masa ciudadana sobre cuestiones inocuas, y que al mismo tiempo permitan desplazar el resto a la realidad. La gente piensa: no participo activamente en política (entendida en las posibilidades de una democracia real del trabajo) por no afectar a mis hijos, y es precisamente esta actitud la que esta afectando a sus hijos.

¿Conjuras, conspiraciones, acusaciones cruzadas: qué está pasando aquí?

El dichoso fraude electoral presidencial que se supone que es la prótesis de legitimidad del presidencialismo mexicano, todo mundo dice: siempre ha sido así, es una herencia que incluso cuando no había necesidad el PRI se desgañitaba gritando el carro completo. Lo verdaderamente fascinante es que a pesar que todo el mundo sabe que existe un vacío desde que inicio el foxismo y ahora el calderonismo, el supuesto cambio de poderes y los primeros comunicados cuando aparecen, sólo están diciendo que no hay marcha atrás y entonces todo se convierte de la noche a la mañana borrado, desaparece de la memoria.

Tengo la tendencia a reflexionar sobre conjuras, conspiraciones y acusaciones cruzadas; me parece que toda la jerarquía vertical del presidencialismo mexicano no es más que un tipo de dirección gerencial de empresas de seguridad de las mismas. El llamado holding es mucho más que una agencia de guardias de seguridad. Y en esto entran en el análisis todas las instituciones y máxime las universidades publicas, porque uno se pregunta qué es lo que están haciendo concretamente para encontrar un rumbo social más seguro y menos siniestro. Porque ya son mayorcitos. ¿No lo crees?.

A la entrada del infierno de Dante aparece: "Abandona toda esperanza". ¿Le queda alguna o está ya en el infierno?

La esperanza es una virtud teológica. Como decía Spinoza, el hombre libre es el que se sitúa fuera del temor y de la esperanza. Pero si es el infierno de Simpatía por el diablo de los Rolling Stones, donde dicen cuando la policía se ha convertido en ladrones, pues si desde hace mucho tiempo que vivo ahí es una rola del 68. Risas. No es para tanto lo que pasa, es que la UANL sólo se convirtió en el huevo de la serpiente.