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Martes, 07 Junio 2011 12:57

Recordar es resistir

Written by Ximena Peredo
uanl_03Existe un potencial erótico entre el maestro universitario y sus estudiantes. Por un lado, el deseo de los pupilos de desnudar la mente de quien está parado al frente vaciándose, entregándose por puro placer. Por el otro, la seducción crítica de la maestra o el maestro, que sabe llevar a los lobos y a las lobas al pico más alto de la montaña para, desde allí, frente a la vastedad, cortar sus cadenas. Eloísa y Abelardo. Alcibíades y Sócrates. Hannah Arendt y Martin Heidegger. Así como habrán personas que morirán sin ver un cielo tupido de estrellas, así muchos jóvenes, miles, salen de la universidad sin haber experimentado jamás el sublime amor por el hombre o la mujer sabios, que nos consuelan del llanto de la realidad.

George Steiner en su ensayo "Lecciones de los maestros" (Siruela, FCE, 2007), nos hace concientes de las heridas que nos pueden causar los falsos profesores, quienes se encargan de matar a las Matemáticas, a la poesía, a la Historia, creándonos una aversión a las materias que extrañaremos el resto de nuestras vidas, aunque algunas veces no seamos concientes del dolor de su ausencia. "La mala enseñanza es, casi literalmente, asesina y, metafóricamente, un pecado... instila en la sensibilidad del niño o del adulto el más corrosivo de los ácidos, el aburrimiento, el gas metano del hastío". Utilizando la misma metáfora, ¿qué podríamos decir de los profesores que han empeñado su espíritu autónomo a cambio de promociones y prebendas?

Cerca de su 76 aniversario, vale la pena reflexionar, libres de la insulsa retórica política, hacia dónde camina la Universidad Autónoma de Nuevo León. ¿En dónde celebrará su Ochenta Aniversario? ¿la veremos acurrucada y domesticada, como hoy muchos la ven, bajo el brazo del Gobernador?, ¿seguirá montada en el ridículo escenario del mercado, bailando el son que la Iniciativa Privada le exige?, ¿recuperará el fuego que alguna vez iluminó sus aulas?, ¿qué postura tomarán los profesores y profesoras?

Cuando lamentamos la pérdida de la autonomía de la UANL estamos diciendo muchas cosas. En principio recordamos lo que significó para el País esta conquista. Luego de que los jardines universitarios quedaran devastados en 1968, en Nuevo León germinó una semilla. La solidaridad no sabe contenerse y en la Ciudad de México, un movimiento social, alimentado por universitarios, celebró la lucha de la Universidad de Nuevo León y exigió su autonomía, aunque muchos murieran por esta causa acribillados por el Estado, el 10 de Junio de 1971. La autonomía de la UANL es acaso la única reivindicación institucional de la lucha estudiantil de aquellos años. Conservarla era un deber histórico.

Sin embargo, la autonomía universitaria hoy es sólo un membrete. Utilizada como bastión político del PRI-Gobierno, muchos profes operan en la campaña del candidato oficial con cínica resignación. Los acabamos de ver. Acarrean estudiantes montando el operativo que echan a andar durante las elecciones internas de la facultad, con la tranquilidad de que aunque los votos no favorezcan al delfín del director, éste ganará. Así llegó a la dirección de la Facultad de Derecho y Criminología José Luis Prado Maillard, beneficiario de uno de los fraudes electorales más difíciles de ocultar en la historia reciente de la Universidad y quien organizó una fiesta de rock and roll amenizada por la música de Elvis Presley para recibir a Rodrigo Medina en la facultad. Al termino de la fiesta, dicen las notas periodísticas, el candidato se reunión con la planta académica y algunos alumnos interesados en política. ¿Cuánto nos costó la fiestecita?, ¿de cuánto fue el sacrificio universitario? Habrá que preguntarle al bibliotecario de la facultad.

Aunque casos como éste, igualmente indignantes, se repiten en todo lo largo y ancho de la estructura universitaria, me atrevo a resaltar el anterior y otro caso más, que nos hablan de la perversión del espíritu autónomo: el caso del ahora ex director de la Facultad de Ingeniera Civil, Óscar Moreira Flores, quien ocupando este puesto trabajara hombro con hombro junto a Abel Guerra, quien le cedió proyectos públicos valuados en 105 millones de pesos y quien luego recibió del flamante académico apoyo durante su fallida campaña por la alcaldía de Monterrey en 2006. Esto no a todos alcanza a indignar, pues no queda tan clara la deuda de autonomía que nos dejó Moreira, sin embargo, la Facultad de Ingeniera Civil fue quien avaló el proyecto Arco Vial Sureste ante la SEMARNAT, considerando que los daños al Área Natural Protegida Sierra de la Silla son justificados dado el beneficio económico que representaría la obra que desde hace tres años ha promovido su cómplice, Abel Guerra Garza. Estando al frente de la facultad, Moreira decide empeñar la Sierra, patrimonio natural de todos nosotros y de los que vienen, a cambio de consolidar la fructífera relación con el Gobierno del Estado. Me pregunto cuántos alumnos participaron elaborando el estudio y qué habrán aprendido al leer que, a pesar de sus reportes, la Dirección decidiera concluir avalando el proyecto depredador. Una de las empresas de Moreira, denominada Consorcio Constructivo y Proyectos (CCP), ha sido la principal beneficiada en el gobierno de Coahuila por el gobernador Moreira, sobrino de Óscar Moreira. Una vez que Moreira dejó la dirección, la ingenuidad podría hacer pensar a algunos que los nexos con el gobierno terminarían, sin embargo, el presidente y primer accionista de CCP es Rafael Gallegos López, es el actual director del Instituto de Ingeniería Civil de la Facultad. Aludiendo al honor y al prestigio de la Facultad, ésta elabora estudios de factibilidad para muchos proyectos públicos y privados, lo que desde luego, debiera preocuparnos pues la ética científica de la institución ha quedado en serios entredichos.

Estos profesores paralizan al alumnado. Desmoralizan a toda la estructura y arrebatan a la sociedad la esperanza que tenía fincada en la Universidad. Operan al amparo de una red de complicidades extensa, que no olvida reconocer a los elementos más leales, como el caso del mismo profesor Gallegos López, que en el 2003 fue condecorado como "Profesor distinguido a nivel nacional e internacional" por la UANL.

El éxito más rotundo de la domesticación de la UANL es el olvido de una lucha y de sus significados. Hoy en día, muy pocos alumnos y profesores se duelen del destino que persigue su Alma Mater. Asumen como normales, los fraudes electorales, el desvío de recursos, el servilismo con el Gobernador en turno; algunos profesores y alumnos van todavía más lejos y sirven a este sistema a cambio de recompensas como plantas académicas, becas y viajes "de estudio".

La autonomía universitaria es una flama que toca a los profesores avivar. Entiendo que es una tarea difícil cuando los directores arrebatan clases a discreción como método de castigo a los profesores no alineados al régimen priísta, condenando a los temas humanistas y de reflexión crítica a la marginalidad, pero estoy convencida de que la recompensa por recuperar los principios rectores del proyecto UANL vendrá con la Historia. Estoy cierta de que si el fuego no ha muerto ha sido por las pequeñas comunidades de maestros, alumnos y ex alumnos que mantienen la llama de su orgullo encendida. La Universidad es defendida por la relación amorosa que aún pueden entablar el cuerpo docente y el alumnado con el conocimiento y el humanismo.

En estos momentos, mantener vivo el recuerdo de una universidad autónoma, es resistir.

Septiembre de 2009.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)