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Martes, 07 Junio 2011 12:48

Aviadores en la Facultad de Comunicación

Written by Sanjuana Martínez
prensa_y_censuraLamentable resulta ver a tu alma mater convertida en un enjambre de intereses ajenos a la expansión del conocimiento; pero más triste es asistir a la parcial debacle académica de la Máxima Casa de Estudios en su 75 aniversario. La situación de oscuridad financiera que envuelve a todas sus facultades es vox populi, los malos manejos sobre las altas cuotas que actualmente cobra la UANL son noticia cotidiana, el bajo nivel de los planes de estudios que padecen miles de estudiantes es escandalosamente notorio, la falta de preparación de maestros ocasiona a veces egresados mediocres, la explotación laboral de catedráticos que llevan años entregados en alma y cuerpo a su trabajo bajo precarios contratos e inadmisibles situaciones de "temporalidad" sin una plaza de maestros es anticonstitucional, el pago miserable por hora otorgado a profesores que son auténticas eminencias en sus distintas materias es un insulto a la razón y la práctica censora de muchos directores de facultad contra la disidencia cercena la posibilidad de crear librepensadores. En definitiva, nuestra querida universidad padece hoy una situación que deberíamos rechazar todos por una simple razón: la decencia. El siguiente artículo, incluido en el libro "Verdades que no mueren: periodismo combatiendo la censura", editado por Oficio, en su versión completa sin la censura aplicada por el periódico "Milenio", es solo un botón de muestra del problema generalizado.

"Aviadores" en la Facultad

El funcionamiento interno de la Universidad Autónoma de Nuevo León se ha caracterizado en los últimos años por su opacidad en el manejo de los recursos económicos y por la falta de democracia en los procesos de elección de directores y rectores.

Como egresada de esa casa de estudios observo con enorme tristeza y decepción como continúan la corrupción y las argucias legaloides de sus directivos para permanecer en el poder a través de procesos de elección francamente cuestionables en donde solo existe "un candidato único".

La pantomima de convocar elecciones sabiendo de antemano que no habrá contrincantes gracias la imposición de un sistema de terror que amenaza a todo aquel maestro que se atreva a competir con el director o rector en turno que busca su reelección a base del "dedazo" de poder gubernamental, es realmente un recurso arcaico que debería avergonzar a los académicos que actualmente lo siguen utilizando.

Para poner un ejemplo practico, elijo mi "Alma máter": la Facultad de Ciencias de la Comunicación en donde el director Roberto Silva Corpus se acaba de reelegir como "candidato único" para un segundo período. Es un método que ya utilizó para llegar al poder de la mano de su promotor el rector y también "candidato único" José Antonio González Treviño reelegido sin "un grupo disidente" competidor "gracias al consenso de la paz social que vive la Universidad", dice el boletín oficial.

Este tipo de rectores y directores considera la crítica y la sana diferencia de opiniones como una cuestión disidente. La independencia y libertad de pensamiento representa para estos personajes una amenaza, por eso, prefieren verse rodeados preferiblemente por seres mediocres, disciplinados, y obedientes, para destacar en la uniformidad y el consenso. Dos son las causas del bajo nivel académico que padece la Uni: un criterio cercenador de librepensadores y salarios de miseria. Conozco maestros que ganan 300 pesos al mes. Hay facultades que pagan 35 pesos la hora de clases y maestros que llevan trabajando 15 años como "eventuales".

Los problemas de la UANL son tan graves y estructurales que necesitaríamos cientos de páginas para analizarlos con rigor; pero como a nadie de sus autoridades les interesa un diagnostico independiente, vamos a cuestiones concretas como los llamados "aviadores"; un mal endémico de la máxima casa de estudios. En este momento la Faculta de Ciencias de la Comunicación cuenta con los siguientes profesores a los que les paga, pero no van a trabajar: la anterior directora Ana Carmen Márquez Rodríguez, Daniel Ruiz Sepúlveda o Rigoberto Rosales. La lista de los "aviadores", de gente que tiene otros trabajos, es larga y esta repleta de ex directivos, ex profesores, ex académicos, ex empleados administrativos o empleados de otras dependencias que sencillamente no cumplen con el supuesto horario asignado en la Facultad, pero si cobran de entre 30.000 mil pesos y 2.000 pesos mensuales. Es una anomalía por la que nadie parece sentir vergüenza.

La Universidad cuenta con el segundo presupuesto más alto otorgado por el Estado de aproximadamente 3.500 millones de pesos. La Facultad tiene un presupuesto estatal, pero obtiene recursos propios por el pago de cuotas de los estudiantes de por lo menos 17 millones de pesos al año. Pues bien, veamos como se gastaron en enero del 2006 esos recursos. Según copias de esos movimientos, Roberto Silva mantiene una nómina paralela para algunos empleados "elegidos" a quienes paga un sobresueldo por concepto de "gratificación" o "compensación" por servicios prestados. Las cantidades van desde 1.000 hasta 5.000 pesos por quincena. El monto más elevado lo reciben el ex director Ernesto Rocha y Agustín Serna Zamarrón con 10.000 pesos mensuales. Está la sobrina del anterior rector Reyes Támez, Neyda G. Flores Támez y la hermana del actual rector, Margarita González Treviño recibiendo 2.000 y 2.500 pesos quincenales respectivamente. De esta nómina se beneficia personal académico, administrativo, técnico y de intendencia. Algunos podrán justificarse diciendo que es "normal"; pero la verdad, es que es un método sospechoso. Por ejemplo, bajo el concepto de servicio de mantenimiento a estacionamientos se le entregó a Pedro Reyna López el 10 de enero de 2006 la cantidad de 45,810.15 pesos con el cheque 12994 de la cuenta 041055081 de Banorte. Para el "mantenimiento de banquetas", Roberto Silva le entregó al mismo señor, el 13 de enero del 2006 el monto de 27.755.00 pesos con el cheque 13305 de la misma cuenta y seis días después le volvió a pagar la misma cantidad por el mismo cuidado de "las banquetas". A pesar de que la Facultad tiene personal de limpieza, pagó 66,930 pesos a Servicios de Limpieza del Norte el 16 de enero y once días después les pagó la misma cantidad. Con muchas partes oscuras, este prespuesto de egresos obtenido gracias a la ley de transparencia incluye el pago de 300.000.00 pesos al periodista de la revista Proceso, Gerardo Albarrán de Alba por concepto de "curso y/o asesoría externo impartido a personal administrativo". A Jesús Guerra Chavero y Manuel Garza Morales tampoco les va mal con 2.500 y 4.775 respectivamente, por concepto de "apoyo sindical", "apoyo convivio sindical" y "compra de estampillas"....Los despropósitos son tantos... ¿Cómo no les da vergüenza?

Noviembre de 2008

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)