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Martes, 07 Junio 2011 12:36

La deuda de Odontología

Written by Ximena Peredo
aut 14El lunes 21 de Julio, publiqué en este espacio una colaboración que intitulé Mi voto por la UANL, en el que compartí mi preocupación por la universidad pública regiomontana que celebra su 75 aniversario con deudas importantes hacia la comunidad. En esta ocasión analizaré el caso de la Facultad de Odontología por encontrar en ésta bien ejemplificados las faltas democráticas, administrativas y académicas.

Después de entrevistar a varios grupos de alumnos y profesores, me quedó la general impresión de que la facultad abandona su vocación científica para convertirse en un laboratorio de políticos de la peor ralea. En unos meses un alumno puede aprender a defraudar, a desaparecer a la oposición, a pactar complicidades; en otros casos, aprende a callar, a resistir denigraciones, a observar irregularidades e injusticias sin abrir la boca porque, de lo contrario, el kardex o el título corren grave peligro.

El reparto del pastel. A las diez de la mañana, sin decir agua va, dirección coloca una página en un periódico mural. Hubiera pasado inadvertida sino fuera porque se trataba de la convocatoria a la elección de sociedad de alumnos para el año 2008, que cerraba ese mismo día a las 5 de la tarde. Había dos grupos de alumnos interesados, el primero, muy cercano a la Dirección, entregó toda la papelería en tiempo y forma. El segundo grupo tuvo que ir a Rectoría a denunciar que la Dirección de la Facultad no les otorgaba su kárdex, requisito indispensable para inscribirse, que les fue entregado unos minutos antes de la hora límite. Sin embargo, su candidatura no fue aceptada porque les faltó un sello de goma con el nombre de su planilla. Pensaron que la Dirección no estaba involucrada en semejante atropello y acudieron con la Directora Marianela Garza, pero de ella sólo encontraron una amable invitación a la pronta resignación. Una compañera de la planilla "oficial" invitó a una de los inconformes: "de este lado nos va a tocar el pastel; vente y te va a tocar un pedazo".

Sométete. Dos meses antes de graduarse, el alumno Sergio Ramírez fue humillado por el Dr. Javier Cruz frente a un paciente, situación que decidió denunciar por escrito ante las autoridades. Días después fue citado por la directora de su posgrado la Dra. Fanny López, el Dr. Sergio Nakagoshi y el profesor denunciado, Dr. Javier Cruz, para darle una mala y una buena noticia. Se le notificó que había reprobado en el semestre anterior las dos materias que había cursado con el Dr. Cruz por lo que no se iba a poder graduar, a menos –y esta era la buena- que firmara una carta, que ya tenían sobre el escritorio, escrita en primera persona, en donde al alumno aceptaba haber reprobado y pedía una oportunidad al Dr. Cruz para pasar esas materias cursadas en tercer semestre y de las que nunca pudo ver sus calificaciones. El alumno se encontraba a dos meses de terminar la Maestría. Desde entonces el calvario no termina para Sergio, que ha visitado todas las instancias, incluida la Rectoría, sin que hasta la fecha nadie se atreva a romper esa malsana complicidad que responde al principio: hoy te tapo yo, mañana me tapas tú.

Desaparición forzada. En una carta firmada por el Núcleo Coordinador de Estudiantes de la Facultad de Odontología, los alumnos denuncian la "jubilación forzada" de algunos de sus mejores maestros en pleno ciclo escolar. Los alumnos sospechan que este movimiento "se debió a fines electorales, ya que las próximas elecciones pronto se van a realizar y la Directora Marianela Garza Enríquez piensa reelegirse, a sabiendas de que muchos maestros y estudiantes no la aceptamos".

Dilapidación. Tan clara es la campaña política de la directora, que en su reporte de egresos 2007, la Facultad gastó en el rubro "Festejos y celebraciones" 1 millón 342 mil 272 pesos, mientras que sólo gastó 21 mil 881 pesos en "Proyectos de Investigación". Y sorpréndase, el gasto más oneroso de la Facultad para el 2007, según consta en su lista de egresos, es de "Traspasos entre cuentas bancarias" en lo que reporta un gasto de 38 millones 41 mil pesos.

Nada de lo que he escrito debe sorprender al Rector, José Antonio González Treviño. Lo sorprendente es que no mueva un dedo para recuperar esa Universidad que nos enorgullecía a todos.

El norte / Septiembre de 2008