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Martes, 07 Junio 2011 11:21

La UANL y la entelequia del gabinete Caligari

Written by Francisco Veloquio
psicologiaLos problemas falsos de la autoridad.

El caso de la facultad de Psicología. UANL

Aprendí a ver muchisimas cosas que no se podían hallar en ningún manual de política o de ciencia. Comencé a tomar cruelmente consciencia de la inutilidad de la ciencia universitaria. Gran parte de mis viejos valores se derrumbó.

Wilhelm Reich

El titulo del presente testimonio esta basado en la película del expresionismo alemán, El Gabinete del Dr. Caligari, donde narra la historia de un director de manicomio que también se convierte en el líder de los enfermos mentales internados.

A manera de introducción.

Considero que en esos años 76-80s se inició un proceso de reflexión de grupos que ideológicamente se identificaban con la ruptura epistemológica tal y como lo planteaba Althusser. Además, su teoría de los aparatos ideológicos y represivos de Estado, proveían de un significado de importancia a la crisis del marxismo, como también a la crisis de la ciencia que se vivía en todas las universidades públicas del país, a la cual la UANL no podía escapar; a su vez, esta panorámica influenciaba enormemente a la gente partidaria de izquierda y yo venía de otras experiencias como fue el caso de la revista DEBATE que se publicaba en Roma, Italia, de la cual era promotor; de la revista Información Obrera, de la cual era colaborador; así mismo, promovía cines clubes en diferentes facultades de la UANL, en donde era posible que existiese consejos estudiantiles.

Tal fue la experiencia de aquellos años en la última etapa de ascenso de la lucha estudiantil que llegó a conformar un frente amplio de lucha en ese período. Comento lo anterior porque todos los grupos, al tener necesidades de publicar sus ideas, se volcaban al estudio y manejo del offset que existía en todas las imprentas de la UANL, de ahí que existió una efervescencia de lucha democrática y de izquierda y hubo mucha gente que se enganchó en proyectos, pero también pronto vino una gran decepción. Al dejar muchos de ser estudiantes todo aquello se vino abajo. También, porque muchos participantes se convirtieron en sujetos de falta de confianza para continuar con el movimiento, pues la represión desatada por las autoridades universitarias fue de tal magnitud que el movimiento estudiantil fue perdiendo fuerza y representatividad.

Creo que el hecho de estar en la ciudad más reaccionara y conservadora del país, aunado a la represión que se vivió en esos años, provocó una gran decepción para los actores de la izquierda, de ahí que se hayan dado polarizaciones entre los grupos. Los sobrevivientes fueron los grupos de intelectuales con ideas más exquisitas y ad hoc para la ideología dominante. No hay que olvidar que la UANL siempre ha sido una universidad manipulada por grupos de derechas, que la han controlado a través de hechos represivos.

Además, el sindicato también ha sido desde sus inicios cómplice en todos los actos represivos. Es obvio que la alianza del partido comunista a través de su célula Ángel Martínez Villarreal y la bata blanca, hizo sentir sus efectos en todos los frentes.

Si bien recuerdas, me integré al suplemento Aquí Vamos en su segunda etapa, cuando cambió la gente que dirigía y escribía ahí; lo que sucedió es que fui invitado a participar con temas de psicología, tenía muchos pequeños escritos, producto de mis cursos y conferencias que dictaba en medios académicos.

Y en ese medio, había muchos grupos que intentaban publicar folletos y revistas caseras a las cuales también fui invitado; cabe aclarar que siempre fue de manera gratuita, pues no se cobraba, al menos yo no lo hacía porque veía con dificultades económicas todos los proyectos, pero me parecía que sus integrantes tenían todas las intenciones de crecer y aportar nuevas ideas al movimiento.

Nunca me he considerado muy importante como para que se fije dios en mi, pero si creo que el hecho de que tuviera un ingreso extra, me hacia sentir con seguridad económica como para escribir reflexiones de preocupaciones que aparecían en el proceso de aprendizaje de muchos de mi generación.

Acerca de mi participación en el Consejo Estudiantil de la Facultad de Psicología.

Cuando ingresé a la facultad como estudiante era normal que las inquietudes de los estudiantes fueran cuestiones relacionadas con los aspectos académicos y administrativos, pues existía una historia turbia y siniestra de manipulación gansteril. No hay que olvidar que habían ocurrido hechos repugnantes como el porrismo de Ramón Estrada y la falsificación de Kardex. Por cierto, éste siempre fue y ha sido, el gran tabú de la facultad, quienes fueron y que seguro lograron su jubilación, ¿no lo crees? Después de todo el cachondeo de los porros en la facultad fue llevado a la dirección por los grupos de izquierda: el

Lic. Cirilo García, cuyo primer periodo como director era apoyado por los grupos de izquierda, entre ellos el Frente de Tierra y Libertad; pero no eran sólo los grupos que existían también había otros. El caso es que el Lic. Cirilo G. fue llevado a la dirección por la izquierda; no hay que olvidar que en esos años el proceso de derechizacion de la universidad era ya un hecho ineludible.

La dirección administrada por Cirilo en ese periodo, jugaba un papel decisivo respecto al proceso de reacomodacion de la izquierda. Los estudiantes veíamos como un hombre de izquierda al director y los "tierros" gozaban de privilegios: tenían el transporte como también la imprenta. De ello derivó un grupos de estudiantes que se integraron al partido comunista. y se hicieron llamar la célula de Wilhem Riech. Ellos politizaron mucho sobre las necesidades cruciales de la facultad, entre las más importantes fue la cuestión curricular, lo que después ha conformado el expediente o capítulo más negro titulado: la papa caliente.

Realmente Cirilo nunca mostró tener interés en la revisión curricular, al contrario buscaba la consolidación de su doctrina: el conductismo ortodoxo, y de su grupo de maestros y estudiantes, refugiados en el área de acentuación no de especialización de análisis conductual. Esto era parte de una disputa a nivel nacional, al menos en la escuela de psicología de Jalapa y en la UNAM que eran los exportadores de dicha concepción psicológica; no sólo era académica, sino también de presupuesto, plazas e infraestructura, e incluso la concepción de autonomía universitaria de 1972 de la UNAM era la gran órbita que marcaba a las universidades públicas del país. A fin de cuentas era una estrategia de otorgar poder a grupos afines a la estructura gubernamental; de ahí vinieron enfrentamientos con los maestros y estudiantes del área clínica, que comulgaban con el psicoanálisis ortodoxo de corte superficial, puesto que los únicos verdaderos apóstoles de verdad eran los psiquiatras, mientras que los psicólogos clínicos eran vistos como de segunda.

En realidad los sucesos que se vivieron en el primer periodo de Cirilo, eran cuestiones que tenían que ver con los manejos de los dineros, en particular el de las cuotas estudiantiles, éstas tenían un significado particular puesto que la mayoría de los estudiantes querían ser apoyados con actividades tanto académicas como culturales, entre las más sobresalientes estaban los talleres: de teatro, música, pintura, fotografía y libros para la biblioteca ( para muchos estudiantes esto era mejor que pasear el ratoncito blanco en su jaula). También están las anécdotas de los congresos, como el efectuado en la Aula Magna y organizado totalmente por estudiantes, además del congreso efectuado en la ciudad de Querétaro, donde los estudiantes participaron con aproximadamente diez y seis camiones para asistir a dicho evento (y estoy seguro que esta situación ocasionaba problemas en la relación de rector y director por aquello del apoyo económico), éstos casi siempre en la línea de Psicoanálisis y sociedad.

No hay que olvidar que en esos años, la facultad era un espacio no sólo de la izquierda, sino también de la lucha obrera que se vivía en la ciudad, (mineros, ferrocarrileros, vidrieros, telefonistas, fundidores, entre otros); de hecho, la facultad apoya solidariamente las huelgas de los obreros con paros totales en sus actividades. El consejo estudiantil tenía en sus estatutos el apoyo a los movimientos populares e incluso se llegó a apoyar a los nicaragüenses en su lucha contra Somoza en términos de solidaridad, al comité de amnistía de familiares, perseguidos y presos políticos en México, y al Frente Nacional Contra la Represión. La facultad, en particular los estudiantes, al apoyar la lucha obrera tomaba conciencia de sus problemas, en concreto los relacionados con la salud fisica-mental, la precariedad de sus viviendas como de sus condiciones laborales, el deterioro y marginación de sus condiciones de vida.

En retrospectiva creo que estos sucesos eran vistos por las autoridades, tanto universitarias como gubernamentales, como peligrosos. El hecho de que existiese una corriente de opinión universitaria a favor de la lucha obrera, es decir: profundizar en los aspectos de salud, organización del trabajo, proceso de trabajo, innovación tecnológica, formas de lucha y resistencia, e incluso grupos obreros proporcionaban contratos colectivos de trabajo para su estudio, además de las misteriosas tendencias de los planes de expansión de los principales grupos empresariales que siempre fueron de difícil acceso y prohibidas para su circulación. Creo que muchos de los maestros que buscaban quedarse en la facultad tenían vergüenza que existiese la presencia obrera en la escuela. Mucha de esta información desapareció de la biblioteca de la facultad durante el segundo periodo de Cirilo García. Cabe recordar el desalojo violento de las instalaciones del Consejo Estudiantil de la facultad en esos días por parte de porros del entorno del director.

De fondo, la cuestión de revisión curricular podría verse impactada y rebasada por todos estos hechos, pues no estuvo muy lejos la creación de un departamento de asesoría a grupos obreros en su lucha por la salud, y si esto hubiera sucedido, la repercusión en los contratos colectivos de trabajo hubiera sido mayor el impacto social del psicólogo. Pero la cuestión empresarial y sus intereses no hubieran permitido tal osadía. Todo este activismo también tenia todo un apoyo teórico práctico, basado en las lecturas de Basaglia, en particular su libro de los crímenes de la paz, en los libros de Michel Foucault: Microfisca del Poder; Antonio Negri: La Anomalía Salvaje; Cornelius Castoriadis, La Institución Imaginaria de la Sociedad; Benjamín Coriat, Ciencia, Técnica y Capital, y en particular las lecturas freudo-marxistas y del psicoanalista maldito Wilhem Reich. Entre las tesis más importantes de Reich: la cuestión de la existencia de la Peste Emocional, fundamentaba no sólo lo que se vivia en este universo, sino tambien en otras partes del mundo como Francia, Italia y Ciudad de México. De ahí que la experiencia se vinculó contemporanizando a nivel nacional e internacional, con las coyunturas de cambio social de las profesiones y de sus compromisos con las necesidades de las grandes mayorías.

Como la cuestión curricular había sido el motor de la participación estudiantil, esto ocasionó que el encono vivido por todas las corrientes enfrentaran no sólo a Cirilo con protestas en la facultad, tanto adentro como afuera de la misma (el ridículo fue llegar hasta huelgas de hambre innecesarias), sino también con plantones en rectoría, cuestionando el quehacer del rector Alfredo Piñeyro que en su negrura de intereses hizo posible el cambio de la ley orgánica: de ser la junta directiva de una facultad el máximo órgano de decisión, pasó a ser secuestrada por los grupos de poder de la universidad. Los pitonisos también toman el poder. El castillo de la pureza hizo su aparición.

El buen comediante, arropado por el rector Alfredo Piñeyro, Cirilo no sólo no apoyó el cambio curricular, sino que nunca tuvo interés en el mismo, sencillamente no se presentaba a las juntas directivas o las mandaba sabotear. En su segundo periodo, vino la revancha contra la izquierda: amenazas de agresiones físicas, represión a estudiantes y trabajadores de la facultad, maestros despedidos, expulsiones de alumnos e incluso, Cirilo, envíó personas de su confianza a entregar cartas de intimidación a los domicilios de los estudiantes más combativos y comprometidos (casi todos foráneos) con la transformación de la facultad. No es que fuese una fiesta, el estudiantado tenia más participación en círculos de estudio de todo tipo, pues; los maestros no asistían a clases y el hecho de que estaban muchas corrientes y grupos políticos (habían grupos de todo tipo: de derecha pristas, panistas; estos nada más se dedicaban a promover las mesas directivas y/o divertidas contra el consejo estudiantil; de izquierda comunista, troskistas, maoistas, stalinistas; democráticos religiosos, contraculturales. Lo que más llamaba la atencion era que todos promulgaban reivindicando algun teórico científico de la psicología que no aparecía en el plan de estudios). Se asistió a un escenario que hizo posible el cuestionamiento no sólo de la identidad del psicólogo, sino también de sus posibilidades de impacto social, y esta es y continua siendo, la verdadera esencia de la cuestión crucial de un rol todavía negado por quienes se convirtieron en los caciques de la facultad.

De hecho el cambio curricular continúa siendo el invitado de piedra, o más bien el invitado invisible, "la papa caliente". Han pasado más de veinticinco años desde mi participación como estudiante y es fecha que el tan cacareado cambio curricular no sucede, lo cual habla de los intereses que predominan aún en los grupos que se reparten el presupuesto; además del goce de pensiones y jubilaciones de quienes han frenado su desarrollo científico y social.

Como colofón de los sucesos mencionados, sólo por señalarlo, después de toda esta catástrofe institucional se convocó a una manifestación para protestar contra el autoritarismo: la facultad fue el escenario donde se elaboraron 2 mil antorchas por maestros y estudiantes. Era interesante observar como todos participaban en la organización llevando latas, cortándolas por la mitad, colocando estopa, amarrándolas a palos de escobas y prendiendo fuego con gasolina, una vez que estaban en el lugar señalado: la Plaza Colegio Civil. Incluso algunos permisionarios de transporte urbano, apoyaron con camiones para llevar a estudiantes y maestros a la plaza de colegio civil de donde partió la marcha, junto con estudiantes de otras facultades. Entre las más afectadas por la represión desatada, fueron la facultad de Agronomía y Química. El plantón-mitin fue en las calles céntricas de Juárez y Padre Mier ( el coordinador de los voceros que representaban a las facultades de la universidad fue el que esto escribe; mientras que la prensa y gobernación tomaban fotografías y entre nosotros evitábamos los falsazos; nunca apareció ni como una pequeña nota en ningún periódico, lo más seguro es que dicho material gráfico fue a parar a esas oficinas siniestras donde se organizan las represiones políticas), el corazón de la ciudad, donde volvió a latir el sentir de las corrientes democráticas y de sus libertades ciudadanas. Lo lamentable es que fue la despedida de la izquierda progresista y humanista de la universidad. Todo esto sucedió en 1982. Es decir, en el siglo pasado.

Como maestro y Coordinador del Centro de Investigaciones.

Una vez egresado y solucionado eventualmente el problema, sobre todo el de los alumnos expulsados de la facultad, fui invitado a integrarme a la misma por una nueva administración encabezada por el director Lic. Humberto Leal, en un inicio como colaborador del Centro de Investigaciones en múltiples tareas, entre ellas la de participar en la elaboración de Programas de investigación de acuerdo a las propuestas de las áreas de acentuación, (estas le han hecho más daño que bien a la facultad). El jefe inmediato fue el Lic. Carlos Bocanegra, quien junto a un grupo de maestros del área conductual tenían un avance de propuesta de revisión curricular, pero a la hora de buscar consenso y apoyos para la misma se enfrentaban entre ellos mismos, pues; se quejaban de haber perdido el aparato administrativo y se encontraban desorientados como para colaborar con la nueva administración; muchos de ellos tuvieron una actitud de revanchismo, pero para lo que había vivido la facultad esto ya era cosa de niños chiflados.

A Carlos Bocanegra lo recuerdo como uno de los mejores mediadores de conflictos y un gran entusiasta por el mejoramiento de la facultad; él en mis primeros años de trabajo, apoyó en todo lo que se podía y se lograron algunos avances, sobre todo en cuestiones de participar en eventos académicos, congresos, y en presentar protocolos de solicitud de apoyos financieros para proyectos de investigación.

En esa línea, dos proyectos fueron aprobados por la Subsecretaria de Educación Superior de la S.E.P: uno correspondía al maestro Pablo Valdés, quien dirigía el departamento de Psicofisiología de la facultad y su trabajo consistía en investigar los ritmos circadianos en el turno nocturno, y rotativo; el otro, fue para mi persona y tenia que ver con cuestiones de psicología del trabajo y seguridad industrial. En esos años fueron importantes, porque siendo el rector, Alfredo Piñeyro, no veía con buenos ojos que los psicólogos se plantearan el quehacer de investigar; si hubiera sido por él, quizá no hubiéramos vivido para contarla. Aún había mucho estigma para la facultad, e incluso yo seguía siendo un colaborador extra y no estaba regularizado como tal. Al pasar el tiempo, se fueron haciendo cosas como: asesorías, orientaciones en tesis, tesinas, monografías para la gente de la facultad, como también algunos servicios académicos externos a instituciones públicas y privadas.

Con el Lic. Humbeto Leal había disminuido mucho el ruido y los problemas de la anterior administración. De hecho, al no prosperar la propuesta curricular del grupo de conductual en su primer periodo, propuso el replanteamiento del análisis curricular en su segundo periodo, nombrando como jefa del departamento de investigación a la Lic. Marina Duque, quien provenía del área clínica, siendo maestra y supervisora; ella al inicio observaba y después activó junto con la coordinadora del área social, la maestra Santos Delia Ayala, el aparato de organización de eventos, tipo congresos internos, que eran de carácter político y de intereses de grupos más que académicos, en términos de organizar eventos o congresos internos cada semestre para observar lo que venían realizando los profesores. Estas actividades pronto se convirtieron en disputas darwinanas de los egos del profesorado, cosa normal en una institución lastimada y dolida con una historia cargada de viejas rencillas.

La gente asignada al centro de investigaciones eran: Lic. Raúl Rubio, sociólogo egresado de la UDEM; Lic. Jorge Vásquez, egresado de la facultad, del área conductual; Lic. Miguel Díaz, egresado de la facultad del área social; Lic. Enrique García, egresado de la facultad del área conductual, entre otros. Son éstos los que más recuerdo, pues participaban con entusiasmo. Antes de terminar la administración, el Lic. Humberto Leal me nombró como coordinador del centro (maestro de medio tiempo, diez horas estancia más otras diez de carácter administrativo), y fui asignado a múltiples tareas; entre las más importantes, fue la papa caliente: la cuestión curricular. Ahí se nombró un comité que estuvo trabajando por un buen tiempo con las pedagogas, Dra. Martha Cassarini y Dora Antinori, quienes habían sido maestras en la Universidad Regiomontana, del grupo que provenía del área conductual. Al contrario de la propuesta de avance que presentaba el grupo conductista, que era más bien un acercamiento de análisis cuantitativo, se pasó a realizar un diagnóstico de tipo cualitativo: lo que derivó fueron aspectos de tipo de reciclaje de los viejos por los jóvenes que conformarían la planta docente: nuevos perfiles del docente; en concreto, aspectos de la demanda de los posibles empleadores de los psicólogos, la cuestión de la practica profesional y sus determinantes, la inserción en los contextos sociales del mercado, el curriculum estructurado, no sólo la sobrecarga del listado de materias, sino también la integración de la ciencia psicológica en la solución de problemas sociales, así como de su capacidad de respuesta social, la infraestructura necesaria para la enseñanza-aprendizaje, la evaluacion del logro de objetivos y contenidos de los programas de las asignaturas, la motivación laboral y contractual del profesorado, así como; los elementos de atracción de recursos financieros.

En ese camino habían dos cuestiones cruciales a mi parecer: una tenia que ver con la capacidad de construir un horizonte de visibilidad para el rol e impacto de la psicología; y la otra, era la posibilidad de crear un fideicomiso para el apoyo financiero de investigaciones como también para la contratación de psicólogos con el perfil de constituirse en empleadores de psicólogos. Al final de las reflexiones, lo que era mejor para el cambio curricular era partir de lo posible en términos de fortaleza y no de debilidades; pues, era mejor un psicólogo que administrara el talento humano que tener una gran dispersión departamental que al final ésta se unía a través de votos a la preferencia del cambio administrativo del área de acentuación que se perfilara como la ganadora para dirigir a la facultad. Otra vez esa gran costumbre hecha perversión, los locos y sus dirigentes aprenden el abc del poder de la politiquería.

En todo ese periodo, en lo personal me dediqué a buscar gente profesional afín que contribuyera al desarrollo del centro de investigaciones y de la facultad, pues, era claro que no había capacidad de convocatoria de parte del personal asignado al Centro de investigaciones, ni tampoco interés en el profesorado en general. La desmotivación vertical generalizada, crearon un estado de ánimo en una gran parte de los docentes que tenían que hacer horas de estancia: no querían trabajar no sólo con mi persona, sino también con otros compañeros del centro; al menos era la percepción que teníamos quienes trabajábamos en el comité de análisis curricular, y que además se extendía esa plaga emocional a toda la institución. El deterioro salarial, aunado a una política de parte de las autoridades universitarias que preferían apoyar a los jugadores del fútbol americano con todo el presupuesto, hacía que muchos maestros se sintieran decepcionados. Un jugador de americano ganaba más e incluso el pago de la hora clase era una broma diabólica. Los locos con delirio de grandeza aprenden a democratizar la pobreza.

Cabe aclarar que el problema de fondo no sólo era la nula participación, sino también la desigualdad de categorías laborales entre los maestros. Por ejemplo, había docentes de tiempo completo que en sus horas de estancia no no participaban sino que además eran improductivos y esto creaba una atmósfera de inconformidad con otros docentes que estaban por horas o bien eran de medio tiempo. Esta situación era de fondo y provocaba que la atmósfera de la facultad se percibiera como una negrura que impedía convertir a la facultad en una verdadera facultad, en una verdera universidad. Es bien conocido que el hecho de existir una sola acta constitutiva de la fundación de la facultad, limitaba la creación de otros departamentos, y que si se permitiera tener sus propias actas constitutivas por departamentos, éstos podrían volverse autosuficientes al poder atraer recursos financieros propios y recursos humanos, pero esto era lo que menos importaba a la gran mayoría. Siempre tuve la impresión que sólo querían extender la mano, recibir su salario y trabajar poco, y hay nos vemos como decía el viejo cocodrilo.

Muchas actividades del Centro empezaron a ser criticadas, sobre todo cuando empezamos a publicar en revistas y periódicos, pero esta era a una situación que habíamos analizado en términos filosóficos (la filosofía y la historia de la psicología nunca gozaron de aceptación en un ambiente tan hostil). Era clara la influencia de universidades públicas, como la misma UNAM, Politécnico, UAM Metropolitana, que venían señalando la importancia de referirse al presente por más complicada que fuera la realidad social: el nexo teórico- técnico- metodológico que aportaba los elementos era el análisis de coyuntura, de hecho la critica iba en el sentido de los informes de actividades que se entregaban cada semestre a la dirección para ser analizados en junta directiva. Ésta era una tarea de todos los departamentos. Pero nunca hacían referencia en sus críticas a las publicaciones en donde retomaban los estudios que hacíamos de la nada, en términos de consolidación económica.

Fue interesante lo que trabajamos con la Dra Cristina Laurell de Medicina Social de la UAM Xochimilco: sobre el Desgaste Obrero en México, el Modelo Obrero Italiano y toda la problemática de la realidad Sanitaria, y la seguridad social. La experiencia de inspectores sanitarios que recorrieron los corredores de la industria maquiladora, son de las experiencias más notables realizadas en el país. Los estudios sobre Empresarios y Fundidora, publicados en la revista el Cotidiano del posgrado de Ciencias Sociales de la UAM. Azcapotzalco, El caso del Dr. Miguel Martaj, psicoanalista y socioepidemiologo de enfermedades mentales, con quien se trabajó el tema de salud mental en el trabajo; Dra. Haydee Roskosy, del Instituto Nacional de Psiquiatría encargada del área psicosocial, en temas de alcoholismo y adicciones. También se trabajó con la Organización Panamericana de la Salud, seccion latinoamericana de la O.M.S., en proyectos de diplomados y maestrías, para apoyar el posgrado de la facultad e incluso se hacían propuestas para toda la facultad en realizar un sistema de Vigilancia Epidemiológica de las enfermedades mentales. Muchas de esas propuestas eran desdeñadas, sobre todo por los viejos que se dedicaban a criticarlas y esto frenaba terrorificamente a la facultad.

Asimismo, se trabajó con el Instituto de Salud Mental de Nuevo León, donde se revisaron más de diez años de servicios otorgados a la comunidad, los cuales fueron evaluados; el estudio de evaluación de los conjuntos habitacionales de Infonavit; la cuestión de las neurosis de las operadoras de teléfonos con el Sindicato; los encuentros y orientaciones del Dr. Juan Dios Sánchez, con sus estudios periciales en materia de salud en el trabajo y sus enseñanzas acerca del no reconocimiento de las enfermedades profesionales, y las aportaciones concretas de los problemas de salud de veteranos del trabajo Flores Magon; las indiscutibles visiones del Dr. Leonardo Iglesias, quien fue uno de los mas sugerentes en materia de salud mental y sociedad desde un punto de vista fino contemporizando a Wilhem Reich; el estudio de la Lic. Rosalba González de estimulación temprana publicado en la revista (bilingüe) de salud fronteriza de Arizona; las publicaciones de Rodolfo Alvarez, La Peste y Cuadernos del Area Clínica. Estos trabajos estimulaban a muchos de los maestros afines al centro de investigaciones. El Dr. Cairo Valcarcel, neuropsicólogo de la Habana Cuba, quien nos contagió su entusiasmo con su disciplina en la búsqueda de nuevos escenarios clínicos de aplicación.

Seguramente los demás recordaran a muchas personas que pasaron por el centro y cuyas observaciones siempre las tuvimos en cuenta. No creo que sea aquí el lugar para citarlos uno a uno, pero si deseo reconocer a todos ellos sus sugerencias y aportaciones.

No es extraño que no tuviésemos eco con organismos de psicología, (éstos casi siempre son de índole propagandístico) pues; los temas eran más bien de otros sectores del conocimiento, con disciplinas que ayudan a la misma psicología a encontrar su camino: por ejemplo; en una publicación casera que titulamos, Testimonio de la Crisis en Nuevo León, parodiando el titulo de la obra de la Dra. Esthela Gutiérrez, se pueden encontrar algunos de los trabajos mencionados. También en los boletines internos, en sus editoriales, tratamos de hacer notar cierta preocupación en el desarrollo tanto de la psicología como de la misma facultad.

Este es un ejemplo del espíritu que predominaba. No sólo fueron las investigaciones que se hicieron. Algunas encontraron donde publicarse y otras no, pero se hizo demasiado con poco tiempo y presupuesto; de hecho incursionamos en el periodismo científico y cultural donde aportamos ideas, por ejemplo, el caso del pandillerismo en la ciudad y muchos otros temas que en su momento fueron publicados en la prensa local, en revistas y suplementos culturales de la entidad. Participamos con una brigada de alumnos cuando los sucesos de San Gilberto. No creo que las dos últimas administraciones hayan enviado brigadas de apoyo a Pastas de Conchos, si ese fuera el caso, me los hubiera encontrado.

Muchos critican la labor hecha; es bueno, me encanta la crítica. Lo que no comprendo es porque no se involucraban, pues; la "critica roedora de ratones"siempre estuvo presente, más como provocación que sugerencia,en otros espacios que decían tener. Nunca se vio absolutamente nada de una supuesta producción, salvo lo que hacían Pablo Valdés y Miguel López. Si éramos criticados en los pasillos, sobre todo a Raúl Rubio (el hizo mucho por cambiar la imagen de la facultad a través de la prensa e incluso tenia una visión de cómo podrían caminar algunas investigaciones. Sin embargo; pronto se dio cuenta que era imposible lograr satisfactores personales y se hizo de malos hábitos y terminó siendo un detractor para casi toda la facultad) y mi persona, pero nunca lo hicieron público cuando publicábamos y era el momento oportuno.

Siempre he considerado la presencia de un maniqueísmo absolutista que ronda en la facultad desde sus inicios, lo cual seria interesante un buen tema de investigación de psicopatologia del docente-alumno en su transición ideológica de izquierda y derecha y/o viceversa, por aquello del deterioro moral e institucional que se ha vivido en la facultad. Nunca comprendí, a pesar que lo entendía, cómo era posible convivir con personajes siniestros que habían hecho tanto daño a la facultad, a sus maestros y alumnos y seguir como si nada hubiera sucedido. E incluso, se convirtieron en ejemplos a seguir. Afortunadamente concilio el sueño sin problemas.

El ciego dirige a otros ciegos.

Al final creo que cada quien hacia su trabajo como podía, por mi parte nunca quedó una buena disposición; ayudé a muchos, aunque hubieran sido enemigos. En retrospectiva, me hubiera gustado que los hubiera ayudado la derecha como fue el caso de muchos arribistas que se dijeron de izquierda, pero la verdad su mente y corazón eran de derecha, por cierto, de las más recalcitrantes. Más bien andaban buscando hospedaje y el comedor del mutuo socorro en la facultad.

El ejercito de salvación era mejor alternativa.

Cuando terminó el primer periodo de Bella Aurora Garza, por cierto un final de una rudeza innecesaria, no pudo hacer casi nada en tres años de gestión, pero ella siempre manifestó su interés en el cambio curricular y en el desarrollo de la facultad. Vino otra administración, la del Lic. Guillermo Hernandez, quien junto con la Lic. Marina Duque, el Lic.Santos Delia Ayala y el grupo de conductistas, se aliaron en bloque contra la Lic. Bella Aurora Garza. Esto ocasionó un gran desprestigio público y privado para la institución, pues ésta volvía a las rencillas de siempre, aunque personalmente estuve en los primeros años de su gestión, nunca me sentí integrado y no conocí su programa de "desarrollo" para la facultad, así que me retire por un buen tiempo de la misma.

Cuando regresé me encontré con la administración del Lic. José Cruz, también él me comunicó su interés en el cambio curricular ( me incorporaron como no docente, una categoría demasiada baja para quien tiene titulo de maestría como estudios de doctorado). Creo que algunos organismos de psicología como el CENEIP le habían señalado que era una necesidad, la verdad es que me pareció que después de veinticinco años de replantearme el cambio curricular, me ocasionaba alergia, por lo cual tampoco me pude integrar. Todavía continuaba soñando que era posible involucrar a los alumnos como monitores ciudadanos de diversos problemas sociosanitarios: el de la criminalizacion de las necesidades, el programa del psicólogo en tu barrio, verdaderos programas de prevención.

Sin embargo; creía que podía ser útil para la universidad en otros campos del saber, pero esto no fue posible por problemas personales y de salud. Sobre todo, el de persecución policial y marginación del que fui objeto por parte de la autoridad, tanto de Rectoría como de la facultad. Para entonces, se había formado un grupo de maestros con doctorado, el cual funcionaba como un comité central de amigos del director que decidían que cosas y que no había que apoyar de acuerdo al director. En ese camino eran afectados muchos maestros que se interesaban en el doctorado, pero al ver que sus expectativas no tenían cabida en ese espacio, optaban por buscar otros lugares. Ahí no se discutía si existían controles a la hora de informar si el levantamiento de la información era real, tampoco se hacia ningún tipo de análisis de si los sujetos de las muestras eran realmente los indicados; nada que ver con algún tipo de rigor metodológico. Lo que ahí se comentaba era por qué bloquear a x persona en su aspiración a cursar o titularse en el programa doctoral. Creo que dicho comité de doctores se sentían un gran pedo y se imaginaban que olian a flores. Esto se sabía por comentarios de quienes habían pasado por ese gran comité de amigos. Me hacían sentir como si estuviera en los programas telebasura de la oreja o ventaneando, lo cual en si, esto ya era una crueldad.

Pues es normal que un adolescente se masturbe a sus 14 años de edad, pero masturbarse a los 50 años si que es patético.

También habían ocurrido muchas situaciones lamentables: a maestros les habían robado computadoras, libros, resultados de investigación y los tenían en los cubiculos de castigo, e incluso, mientras esto sucedía y se estaba organizando mi despido, otro hecho que marcaría una opinión negativa fue el suceso deplorable, un acto criminal, en el que se vio involucrado un hijo del exdirector Cirilo García. Otra vez los periodistas de poca monta volvían hablar de la facultad, mientras las autoridades de rectoría y de la facultad defendían el oscurantismo que rodeó este hecho, como otros que nunca se divulgaron por temor a represalias. Los querubines negros saben del valor de la mano negra.

Hoy, a distancia veo con tristeza a la facultad sin discurso academico-politico, sin capacidad de respuesta social, sin un horizonte de visibilidad, con menos libertad. A pesar de que el Lic. Arnoldo Tellez siempre fue un gran entusiasta académico, creo que el gabinete Caligari al final le puso sus limites y le marcó su destino. Es cuestión de observar como se lleva a cabo actualmente una junta directiva en la facultad o como se lleva una sesión del Consejo Universitario, todos saben la ironía que ronda en dichos eventos, todos votan por los acuerdos establecidos entre el rector y el director, no hay oposición y todos pasan a deleitarse con canapés y de ser posible llevárselos a casa. No es posible pensar en llevar cambios sociales e institucionales con personal que padece una hambruna ancestral. Y es que el hecho de que rectoría se crea la que debe hacer e imponer a cada facultad para sus fines por supuestos siniestros, ha provocado que las escuelas a manera de coro griego acepten sin reflexionar las influencias de un discurso sin pies ni cabeza. Eso que desde Reyes Taméz hasta el actual rector, se crean la pomada de ser la universidad pública número uno del país, todavía esta en discusión En eso también aplica la máxima de que las cosas se parecen a su dueño, las instituciones se parecen a los que las dirigen. En país de ciegos el tuerto es rey.

Nota: Quiero agradecer a las siguientes personas por sus consejos y apoyos que me brindaron mientras estuve en la facultad a: Humberto Leal y Bella Aurora Garza, Pablo Valdés, Miguel López, Roger Garza, Amaro Reyes, Enrique Padilla y Susana, Salvador Gutiérrez, Cesar Jaime, Rodolfo Alvarez, Chino Batiz, Eduardo Benavides, Eduardo Estrada, Pedro Huerta, Javier de León, Gregorio, Eugenio Carmona, Lupita Rodriguez, Gordo Zurita, Lalo Mejía, César Gutiérrez, algunos ya no están entre nosotros y otros si, pero todos ellos me brindaron la oportunidad de conocer la máxima de que es a través de las ideas que nos vamos a seguir encontrando.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)