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Martes, 31 Julio 2012 08:36

En defensa de Wilhelm Reich

Written by Amaro Reyes

 amarowilhelmreich

El amor, el trabajo y el conocimiento son las fuentes de nuestra vida. Ellas deberían gobernarla.

Wilhelm Reich

Las revoluciones tal como las entendemos históricamente no ocurren todos los años y los revolucionarios, aquellos que participan y contribuyen a las mismas, no nacen todos los dias. Estos sucesos son relativamente raros, memorables y definitivamente trascendentales. Aunque el término "revolución" se utiliza principalmente para designar transformaciones sociales y politicas también se ha usado en otros contextos. Es así posible hablar de la Revolución Industrial, la revolución cultural o incluso de la revolución tecnológica o informática y de esta manera designar todo un conjunto de cambios radicales y profundos en distintos aspectos del funcionamiento social que ocurren ocasionalmente pero de manera periódica y recurrente.

Aunque se ha escrito acerca de la revolución sexual desde principios del siglo XX fue el trabajo del psiquiatra y científico austriaco Wilhelm Reich (1897-1957) lo que le ha dado resonancia y significado al concepto (1). Reich se refería en particular a la liberalización de las actitudes hacia la sexualidad adoptadas por los bolcheviques después de la revolución rusa de 1917, por ejemplo, la descriminalización del aborto y la homosexualidad y la legalización del divorcio, reformas sociales y legales que fueron posteriormente abolidas por Stalin. Reich creía que ésto llevaria de manera final e inexorable a una sociedad autoregulada sexualmente donde de los humanos; serían no sólo capaces de entregarse y rendirse a una sexualidad genital natural, sino de experimentar una plena y total descarga de energía durante el orgasmo, como él lo definía. En tal sociedad la sexualidad de los adolescentes y los niños sería aceptada y protegida y no habría razón alguna para la existencia de las neurosis y las perversiones sexuales. Podríamos quizá en este sentido calificar a Reich como ingenuo y utópico pues el futuro sexual que él concebía como revolucionario dista mucho de lo que realmente ocurrió en el mundo occidental durante la llamada revolución sexual de las décadas de los años 1960s y 70s o incluso de lo que estamos viviendo hoy en día.

Christopher Turner, periodista y escritor inglés que radica en Londres, es el autor de un reciente libro en el mundo anglo parlante (Adventures in the Orgasmatron. How the Sexual Revolution Came to America) (2) que trata de mostrar la influencia de las ideas de Reich en la llamada revolución sexual en los Estados Unidos. Turner colabora con The Guardian y el London Review of Books.

El libro se lee prácticamente como una biografía de Reich y las fuentes que utiliza son abundantes, incluyendo las principales obras de Reich y gran cantidad de otros libros y artículos. Algo muy interesante y único de este trabajo es que el autor entrevistó personalmente a dos de los hijos de Reich, la Dra Lore Reich y Peter Reich, a su tercera esposa Ilse Olendorff, y a dos de sus discípulos, Alexander Lowen y Morton Herskowitz. Turner nos lleva de manera un tanto fragmentada desde el nacimiento de Reich en el territorio del Imperio Austro-Húngaro en 1897 y a través de períodos en Viena, Berlín, Copenhagen y Oslo, su arribo a la ciudad de Nueva York en 1939 y estancia en Forest Hills y Maine, y eventual muerte en una prisión federal en Lewisburg, Pennsylvania en 1957.

Reich fue uno de los miembros más distinguidos de la segunda generación de psicoanalistas y discípulo directo de Freud quien le refería pacientes para análisis siendo Reich aún un estudiante de medicina. Fue inicialmente asistente del director del dispensario psicoanalítico en Viena en 1922 y después subdirector de la clínica y director de entrenamiento en el instituto psiconanalítico de la misma ciudad. Ahí su trabajo sobre el carácter influyó en Anna Freud y posteriormente, a partir de 1930 y ya en Berlin, ejerció importante influencia en luminarias como Erich Fromm y Karen Horney, sin que jamas ninguno de ellos le diera crédito por las ideas que incorporaron en sus propias teorías.

Según Reich, los deseos sexuales humanos son naturales y benignos y es solamente su represión y frustración, en los primeros años de vida y por parte una sociedad autoritaria y patriarcal, lo que los convierte en impulsos que terminan siendo patológicos, homicidas y destructivos. Freud pensaba que el origen del sufrimiento y miseria humanos proviene del interior, de conflictos intrapsíquicos, y Reich creía que la causa era el entorno familiar y sociocultural. Para Freud la neurosis es un problema del individuo y para Reich es algo colectivo, social y de masas. Freud veía al psicoanálisis como un método de tratamiento de las neurosis y Reich consideraba que debería ser un medio de transformación social. De acuerdo a Freud y los freudianos las pulsiones instintivas humanas son peligrosas y hay que controlarlas, subyugarlas, reprimirlas, sublimarlas y manejarlas, y para Reich el mismo hecho psicobiológico, el id o el ello, los instintos naturales del ser humano, son positivos y constructivos y deben ser liberados, apoyados y guiados. He aquí algunas de las profundas diferencias entre el pensamiento freudiano y el reichiano.

Reich estaba convencido que era indispensable entender y analizar el carácter del paciente, el tipo de persona que se es, cómo habla el paciente, cómo se mueve, camina y mira, como dice las cosas, y no solo analizar el síntoma en sí, de lo se queja: fobias, obsesiones, ansiedad, depresión, impotencia, insomnio, etc. Este principio del análisis del carácter se incorporó posteriormente a la técnica psicoanalítica estandar y fue su principal contribución al psicoanálisis.

Reich participó activamente en el tumulto político de la República de Weimar como miembro del Partido Comunista Alemán. Realizó una importante labor de educación y de profilaxis de los problemas emocionales y sexuales entre los trabajadores y otros sectores del pueblo alemán a través de su movimiento SexPol, el cual buscaba llevara a las masas no sólo el conocimiento psicoanalítico sino también anticonceptivos y asesoría psicológica y médica gratuita. Todo esto le ganó la ira y enemistad de los comunistas que lo expulsaron de su partido por ser psicoanalista y de los psicoanalistas, que lo expulsaron de su asociación internacional por ser comunista. Los Nazis lo incluyeron en la lista de enemigos, por lo que tuvo que emigrar primero a Dinamarca y luego a Suecia y a Noruega huyendo del odio nacionalsocialista.

Fue en esta etapa de su trabajo y vida que Reich desarrolló su muy particular forma de psicoterapia que primero llamó vegetoterapia caracteroanalítica y posteriormente orgonterapia. Consiste en utilizar la respiración y el trabajo sobre distintos grupos musculares para lograr una abreacción emocional que se acompaña muchas veces de recuerdos reprimidos y traumáticos de la infancia. Es entonces cuando Reich rompe con el psicoanálisis y sigue su propio camino. En un laboratorio de la Universidad de Oslo descubre vesículas microscópicas que muestran actividad pulsatil. que son derivadas de la descomposión de material orgánico, y que se organizan espontáneamente enprotozoarios. A las mismas les llamó biones. Al mismo tiempo se da cuenta de que emiten una radiación sui generis, especialmente los derivados de arena de playa, y que el designa con el término de energía orgónica u orgon.Más tarde descubre que esta energia existe en la atmósfera, en el cuerpo humano y en otros seres vivos. También se da cuenta que tiene efectos térmicos, visuales, y electroestáticos, y que es registrada por el el contador Geiger-Muller de radiación. La prensa noruega desató una virulenta campaña contra Reich al darse a conocer estos hallazgos. Lo tildaron de fraudulento, pornógrafo, corrupto y perverso. En 1939 sale de Noruega rumbo a los Estados Unidos en el último barco que abandona Europa antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, contratado como maestro por la New School of Social Research de Nueva York. Prosigue su trabajo clínico y científico en Nueva York para posteriormente mudarse al estado de Maine. Muere en 1957 en una prisión federal despues de haber sido perseguido y encarcelado por el gobierno federal americano.

Durante su vida en los Estados Unidos Reich desarrolló un dispositivo que concentra la energía orgónica y al que le dio el nombre de acumulador de orgon. Es una caja o gabinete parecido a las antiguas casetas telefónicas y que está construida con capas alternantes de material orgánico e inorgánico, por ejemplo, madera, metal y otros. Los pacientes se sientan adentro del mismo todos los días por no más de 30 minutos. Reich lo utilizó de manera experimental para elevar el nivel de energía de personas con distintos padecimientos pero nunca lo propuso como una cura para ninguna enfermedad. Algunos de los usuarios reportaron diveros efectos benéficos, incluyendo algunos casos de cáncer. El conflicto legal de Reich con el gobierno americano fue resultado del desacato de una orden de la corte federal por parte de uno de sus colaboradores en relación a la distribución de los acumuladores

El libro de Turner es más que una biografía de Wilhelm Reich. Aborda el impacto cultural que tuvieron sus ideas en la sociedad americana de mitad del siglo XX y en especial en la llamada revolución sexual de los años 1950s, 60s, y quizá 70,s. Escritores como Norman Mailer, William Burroughs, J.D. Salinger y Jack Kerouac utilizaron el acumulador de orgon. Allen Ginsberg y Saul Bellows fueron pacientes de discípulos de Reich. Frederick Perls fue analizado por Reich en Berlin y al emigrar a los Estados Unidos procedente de Sudáfrica desarrolló junto con otros la psicoterapia gestalt, utilizando ideas de Reich.

La moral sexual en la sociedad americana en la década de los 1950s era paternalista, represiva y conservadora. La liberalización de las actitudes sociales hacia la sexualidad pre y extramarital, la píldora anticonceptiva, el aborto y la homosexualidad que ocurrió a partir de la década de los 1960's tuvo poco o nada que ver con Wilhelm Reich; la sociedad occidental se estaba tranformando en esa dirección. Reich estaba más preocupado por los intelectuales y bohemios de Nueva York, que temía podían utilizar sus ideas como justificación del libertinaje y la permisividad sexual, que de sus críticos y la gente que estaba en contra de él. Reich era en buena medida un conservador en materia sexual, por ejemplo estaba en contra de la pornografía, los chistes sexuales y la homosexualidad. La llamada revolución sexual que se inicia entonces fue integrada y adaptada a través del tiempo al sistema comercial y de consumo del capitalismo y dejó de tener nada que pudiera haber tenido de revolucionario. La promiscuidad, la pornografía, el sexo en los medios masivos de comunicación, y las perversiones sexuales se han prácticamente normalizado y hoy en día no escandalizan ni inquietan a casi nadie.

Aparte de ser una biografía e historia cultural el libro de Turner es una contribución más al malentendimiento y a las concepciones erróneas y distorsiones que uno lee comunmente en lo que se escribe sobre Reich. La palabra "orgasmatron" en el título se refiere al aparato futurista de la película "El Dormilón" ("The Sleeper") de Woody Allen al cual la gente se introducía con el próposito de exprimentar orgasmos. Reich nunca pretendió que el acumulador de orgon sirviera para incrementar la experiencia o potencia sexual de nadie, ni tampoco para curar ninguna enfermedad física o emocional pero. Turner parece sugerir lo contrario. También afirma que Reich consideraba al acumulador casi como un aparato mágico, lo cual es totalmente ridículo y no existe publicación alguna de Reich donde se lea esto. Turner menciona que el acumulador de orgon era sólo una idea para Reich cuando en realidad fue resultado de un ciudadoso trabajo empírico y científico que llevó a cabo a trav´rs del tiempo. En cuanto al efecto térmico de la energía orgónica, gracias al cual se incrementa la temperatura dentro del acumulador en relación al medio ambiente exterior, Turner escribe que es resultado de un efecto "invernadero" dentro del acumulador, lo cual es incorrecto. El periodista inglés dice que Reich era un filósofo sexual cuando en realidad Reich era médico, tenía entrenamiento de postgrado en psiquiatría, fue psicoanalista y durante buena parte de su vida se dedicó al trabajo científico en el laboratorio, utilizando microscopios, electroscopios y otros instrumentos científicos de esa época. Sería cansado y aburrido mencionar todas las distorsiones que el libro contiene y quiz´s terminaría siendo un ejemplo de pensamiento obsesivo.

Mucho se ha escrito y hablado del supuesto desequilibrio mental y locura de Wilhelm Reich, sobre todo por parte de sus críticos y de los que lo odian a él y a lo que representa. A pesar de que dos de sus psicoanalistas opinaron que Reich tenía esquizofrenia y que de acuerdo a Turner su hija, la Dra Lore Reich, que es psiquiatra y psicoanalista, aseveró que su padre era maniaco-depresivo, a pesar de todo esto los psiquiatras que lo examinaron en la prisión federal de Pennsylvania en los últimos meses de su vida determinaron que no mostraba síntomas de psicosis ni de paranoia y que su estado mental era normal. El Dr Morton Herskowitz, último discípulo vivo y en activo de Reich, le transmitió al autor la misma opinion, o sea que Reich no era un psicótico ( 3). Sin embargo, al terminar de leer el libro de Turner uno se queda con la impresión de haber conocido la vida de un prototípico científico loco, o sea alguien que empieza siendo brillante y casi genial pero que termina perdiendo la razón y proponiendo teorías absurdas y ridículas.

Las reseñas que se han publicado en el New York Times (4), Wall Street Journal (5) y The Economist (6) se han dedicado a atacar a Reich como persona sin comentar mucho sobre el libro mismo y sin revisar nada de la evidencia científica y empírica que existe en pro o en contra de sus teorías. Esto se llama "character assassination" en inglés, asesinato de carácter, criticar al individuo sin considerar la validez de que éste dice, lo cual sería irónico para alguien que fue pionero en el estudio psiquiátrico del carácter. Se recomienda que el lector consulte los dos volumenes de artículos compilados por James DeMeo (7,8) así como el Journal of Orgonomy (9) para tener una apreciación más seria del trabajo científico que se ha llevado a cabo por los que han entendido y tomado en serio a Reich. Leer estas publicaciones dejaría una impresión muy distinta de la que resulta depués de leer el libro de Turner.

Quizá no será sino hasta que médicos, científicos y académicos que no tengan actitudes negativas hacia Reich puedan investigar y estudiar su trabajo de manera empírica y objetiva que tendremos una apreciación más acertada y racional de sus posibles contribuciones al conocimiento. Muy probablemente jamás vayamos a ser testigos de esto durante nuestras vidas y por lo pronto la humanidad continuará en la ignorancia, el prejuicio y el obscurantismo en relación a la obra de Wilhelm Reich.

(1) Wilhelm Reich. The SexuaL Revolution. Pocket Books. 1975. New York, NY.

(2) Christopher Turner. Adventures in the Orgasmatron. How the Sexual Revolution Came to America. Farrar, Straus, and Giroux. 2011. New York, NY

(3) Morton Herskowitz, comunicacion personal.

(4) Christpher Hitchens. Dr. Libido. A look at how Wilhelm Reich captivated American intellectuals with his 'orgone box'. The New York Times Book Review. September 25, 2011. Pag. 26

(5) Henry Allen. Thinking Inside The Box. Why some of America's most prominent minds fell for the wildly eccentric ideas of Wilhelm Reich. The Wall Street Journal. June 11. 2011

(6) From here to eternity. When the United States thought sex was as dangerous as communism. The Economist. July 16th-22nd, 2011. Pag. 85-86

(7) James DeMeo. Pulse of the Planet #4. On Wilhelm Reich and Orgonomy. Orgone Biophysical Research Laboratory. 1993 Ashland, Oregon. USA

(8) James DeMeo. Pulse of the Planet #5. Heretic's Notebook: Emotions, Protocells, Ether-Drift and Cosmic Life Energy with New Research Supporting Wilhelm Reich. Orgone Biophysical Research Laboratory. 2002. Ashland Oregon. USA

(9) www.orgonomy.org/media_journal.html

Este artículo se publicó originalmente en la revista CIENCIA UANL; año 15, número 57. Enero-marzo 2012.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)